Monterrey

¿El Financiero también se equivoca?

El diario no se equivoca, se equivocan los que llevaron a "un especialista" a Monterrey y le dieron cabida en un círculo profesional a charlas oportunistas.
DESDE TEXAS...
Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
24 abril 2017 10:32 Última actualización 24 abril 2017 10:32
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta semana, por tres veces consecutivas este importante diario difundió información sobre “un especialista”, como le denominó, quien acudió a Monterrey a defender la reforma de impuestos de Donald Trump en los Estados Unidos.

¿De verdad necesitamos eso? ¿O sólo es publicidad barata? ¡Por favor no me defrauden! El diario no se equivoca, se equivocan los que lo llevaron a Monterrey y le dieron cabida en un círculo profesional a charlas oportunistas.

Hoy, pensaríamos que el presidente Trump, sería la persona idónea para emitir una Reforma Fiscal adecuada, sólo por conocer de negocios, y sin duda los recovecos de las leyes fiscales y reglamentos impositivos, tan bien que él mismo se calificó de “Very Smart”; pero no siempre se persiguen las mismas finalidades porque una cosa puede ser evitarlos y otra muy distinta es planificar para una ley pública.

Hoy, la propuesta no ha sido planteada en su totalidad así que defenderla es solo palabrería. Lo que se conoce de esta posición contempla reducir impuestos a todos los causantes, y como un embudo, más ahorros a los que más ganan, bajo el concepto de que hoy se bajan los impuestos y que esto impulsará la inversión y la creación de empleos, y que aunque haya que endeudarse en trillones de dólares, es un plan “magnifico, grandioso”; como lo es también para esta facción política la nueva ley migratoria y las apoteóticas órdenes ejecutivas.

La propuesta de reforma tributaria de Trump es difícil de analizar; porque por ejemplo en los cambios a leyes y reglamentos ecológicos, los daños que se producirán con el oleoducto que viene de Alaska, o con nuevas leyes para impulsar las regiones carboníferas, en lugar de fomentar la energía verde son claros; pero cortar impuestos ¿Cómo predecirlo, si no es mediante proyecciones? Se trata de cortar hoy para crear un super-débito y después esperar a ver qué pasa, es peligroso y arriesgado; aventurero.

Hoy, los oportunistas vestidos de hombres de negocios, ponderan beneficios de una ley impositiva aun no presentada, pero que no augura ser el mejor legado que podemos dejar a los jóvenes. Pero, estimado lector no me crea, por favor analice las siguientes líneas y decida; yo por mi parte lamento que profesionistas de Monterrey no hayan sido capaces de discernir a quien invitan para hablar de temas serios y a los reporteros de El Financiero hacia donde apuntar sus reflectores; pero todos nos equivocamos; hoy mi pregunta es: ¿Puede un Colegio de Contadores equivocarse, y por tanto dar cabida a caza-fortunas embajadores de quien tanto amenaza a México?

La libertad de expresión existe sólo cuando las fuerzas y el ambiente son equilibrados, de otra forma son simplemente más insultos.

El canal de noticias Bloomberg dice: “Con el fin de sopesar con precisión los pros y los contras del plan de impuestos de Trump, es importante recordar que todos estos recortes de gravámenes van a tener que ser pagados de alguna manera por alguien. Desde que se revisó, a principios de este año, el plan de Trump se estimó que no causará el aumento proyectado de 10 mil millones de dólares en la deuda nacional –estadounidense-, que los expertos habían proyectado originalmente, pero es poco probable que sea neutro en términos de ingresos, como ha afirmado Trump.

Aunque no hay ningún análisis formal reciente del plan revisado, la mayoría de los expertos todavía piensan que ese plan agregará trillones a la deuda.

Para ser justos, Trump ha hecho algunos puntos válidos.

Específicamente, con las tasas de interés a mínimos históricos, Trump ha dicho que ahora no es el peor momento para pedir dinero prestado, especialmente si hacerlo podría estimular nuestra economía durante un largo período de tiempo. Además, nuestra infraestructura podría renovarse, dice, - y pondría a la gente a trabajar.

Los votantes estadounidenses deben decidir si los beneficios del plan de Trump superan los costos que se prevén.

¿Vale la pena agregar trillones a una ya alta deuda nacional por la posibilidad del crecimiento económico?

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.