El cristal con que se mira
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

El cristal con que se mira

COMPARTIR

···

El cristal con que se mira

¿Cómo es que no nos arrancamos las vestiduras al permitir que a los niños de las regiones más pobres se les niegue la educación?

Opinión MTY Wiki-litico Miguel Moreno Tripp
18/06/2018
Al registrarte estas aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Placeholder block
Miguel Moreno TrippFuente: Cortesía

Se envalentonaron los de la CNTE. No es de extrañarse dado el cobijo que les está brindando el candidato puntero en la elección presidencial. Ya se hacen de vuelta con los privilegios de los que gozaban: heredar y vender plazas, aumentos de ingreso sin tener que rendir cuentas a nadie y un largo etcétera proveniente de las mejores épocas (para ellos) de los setentas.

“Echaremos para atrás la mal llamada reforma educativa” y no victimizarán a los maestros, son algunas de las declaraciones que ha hecho AMLO y que vienen siendo como el canto de las sirenas para todos los agremiados de la Coordinadora, con la única salvedad de que los que se estrellan y sucumben no serán ellos, sino los niños.

Olvidémonos de las posiciones políticas. No pensemos en las personas, o si queremos particularizar en alguien, ni que fuera el Ex Secretario Nuño. Hagamos de cuenta que no existe la plataforma Mexicanos Primero, ni que es liderada por Claudio X. González, hijo de Claudio X Gonzalez padre, quien se dio una especie de Abrazo de Acatempan con AMLO en fechas recientes. Pensemos que la OECD y sus evaluaciones de referencia entre sus miembros no existen o que México no es parte de dicha organización (no me extrañaría que salgamos en unos cuantos años). Despoliticemos, aunque sea unilateral, el tema. Es unilateral porque se puede despolitizar solamente del lado contrario porque no es políticamente correcto y te ganas una reprimenda por parte del INE, si le llevas la contra a la izquierda.

¿Qué nos queda después de quitar todos esos componentes? Nada, o casi nada que importe si lo vemos desde una perspectiva o todo, especialmente el futuro de México si lo vemos desde otra perspectiva: me refiero a los niños del sur-sureste y Michoacán.

Te apretuja el corazón el escuchar como aplican la ley y separan a los niños de sus padres (si es que lo son) si se cruzan del otro lado de forma ilegal. Medidas draconianas si Ud. quiere pero están basadas en sus leyes y sabemos perfectamente que del otro lado del próximo muro, las cosas son por la derecha y la ley se aplica. Punto.

Pero, ¿Cómo es que no nos arrancamos las vestiduras al permitir que a los niños de las regiones más pobres se les niegue la educación? Si un niño de los que separan de sus padres tuviera la suerte de caer en un hogar americano que sí lo apoye, al menos tendrá acceso a educación y salud entre otras cosas. No me malinterprete, debe ser desgarrador el que se tenga que migrar del país donde uno nació por violencia, crimen, etc. solo para llegar a la tierra prometida para perder a sus hijos.

Vuelvo al punto: ¿Por qué no nos afecta que desde este lado del próximo muro se esté condenando si no al fracaso, sí a una vida mucho más difícil por la falta de educación? Ser maestro representa sacrificio y se tiene que tener vocación, se lo digo por experiencia propia. Si no les gusta, hay muchas actividades a las que se pueden dedicar.

Todo depende con el cristal con que se mire: el supuesto derecho a las prestaciones laborales (recordemos que hasta secuestradores hubo) o el derecho a una futura vida plena de los niños. ¿Por cuál se inclina?

El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA.

Opine usted: morenotrip@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.