El cine y la gestión de Recursos Humanos
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El cine y la gestión de Recursos Humanos

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El cine y la gestión de Recursos Humanos

El mensaje en esta película: una jornada de 35 horas no puede ser gratis para ninguna empresa por lo que se reconfigurarán las relaciones laborales.

Opinión MTY egade Anabella Dávila 
07/11/2018
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Anabella Dávila  Fuente: Cortesía

Le aclaro al lector que no soy una persona seguidora del séptimo arte…el cine, y reconozco que no estoy al día en los estrenos o eventos de premiación de las películas. Sin embargo, me sorprende cómo el cine (o los productores y directores) han recreado la vida laboral en las empresas, en particular, en el área de recursos humanos.

Una película bien recibida por la crítica y premiada es Up in the Air (2009), Amor sin Escalas en español, y basada en una novela homónima y publicada en 2001. El protagonista, Ryan (George Clooney), trabaja para una empresa de consultoría de recursos humanos que se dedica a despedir a los empleados en nombre de los empleadores. Para mí, la película retrata muy bien a las empresas que quieren reducir su tamaño o sus costos de nómina, de forma rápida, y no quieren provocar un desastre organizacional. Para lograrlo, algunas empresas contratan a una firma consultora para hacer el trabajo de despedir al personal por ellas.

Aunque parezca contradictorio, Ryan busca hacer su trabajo lo más humanamente posible, pues sabe que a nadie le gusta despedir a las personas, por lo que sigue un protocolo y siente que más que un trabajo, está ofreciendo un servicio a las personas despedidas. La trama se complica cuando una joven contratada por la misma consultora propone ahorrar costos y ofrecer los servicios de despidos a través de videoconferencias. A Ryan no le parece, ya que él mejor que nadie conoce la realidad del proceso de despido o cómo manejar a las personas molestas.

Otra película, española-argentina, e interesante producción es El Método (2005), ganadora, también, de varios premios y basada en una obra de teatro. En esta película se pone a prueba a un grupo de personas que están solicitando un puesto de trabajo en una multinacional. En el proceso, los candidatos son llevados a una sala a llenar unos formatos, y se dan cuenta de que están encerrados. Los protagonistas inician una serie de diálogos inducidos por la empresa y que los llevan a retarse unos a otros hasta el límite de su autocontrol.

Los argumentos que emanan de las discusiones de los personajes indican cómo ellos mismos se empiezan a descartar. Es más, entre las discusiones llegan a descubrir que hay una persona infiltrada por parte de la empresa para observar su comportamiento y, de este modo, seleccionar al mejor—o, al sobreviviente del método. El mensaje de la película, para mí, es evidenciar un método de selección de personal, llamado en la obra original como El Método Grönholm, que consiste en presionar a los aspirantes hasta que uno de ellos demuestre que puede enfrentar la adversidad y salir triunfante.

Una tercera película que comparto en esta columna es Ressources Humaines (1999), de producción francesa, que puede traducirse al español como Recursos Humanos. La trama se centra en un practicante universitario del área de recursos humanos que es contratado por una empresa para realizar una investigación sobre la implementación de la política de 35 horas semanales laborales. El practicante es hijo de un trabajador que lleva más de 30 años laborando para la empresa, por lo que conoce muy bien a la compañía y a sus directivos.

Para el protagonista inexperto, la medida de la nueva jornada laboral redundará en beneficios para todos. Sin embargo, los directivos de la empresa no están de acuerdo en que la medida sea positiva para todos, y están empeñados en cambiar el modelo de organización laboral. La empresa se ha transformado en una empresa de producción flexible, pues ahora depende de contratos, por lo que pretende organizar a los trabajadores según la demanda. Además, busca introducir la mecanización del trabajo. Estas medidas, implican, sin duda alguna, la reducción de la planta laboral. El joven practicante descubre que su investigación será utilizada para justificar tal reducción en la planta laboral, dentro de la cual se encuentra el nombre de su padre. El mensaje en esta película: una jornada de 35 horas no puede ser gratis para ninguna empresa por lo que se reconfigurarán las relaciones laborales.

Parece que es hora de analizar por qué el cine es más crítico de las áreas de recursos humanos y sus “mejores prácticas” que cualquier otro actor social o económico.

La autora es Profesora del Departamento de Estrategia y Liderazgo EGADE Business School, Tecnológico de Monterrey.

Opine usted: anabella.davila@tec.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.