Monterrey

El caso UBER demuestra
que la democracia no existe

OPINIÓN. El caso UBER representa en México, lo que son las componendas y cómo las autoridades y empresarios se aprovechan de las necesidades de los ciudadanos, y cómo estos terminan conformándose con el producto de “un gobierno democrático” al menos en simulación.
DESDE
TEXAS….

JAVIER
AMIEVA
18 julio 2016 10:1 Última actualización 18 julio 2016 10:13
uber

(Reuters)

Bueno y no se trata de un tema retorico filosófico, sino de cómo funcionan las cosas en ambos países, México y Estados Unidos (EU); y para no aburrirle con consideraciones históricas y éticas; me salto detalles “sin importancia” y me voy directo al caso UBER en un ejercicio comparativo y visto desde fuera.

Hoy, el caso UBER representa en México, lo que son las componendas y cómo las autoridades y empresarios se aprovechan de las necesidades de los ciudadanos, y cómo estos terminan conformándose con el producto de “un gobierno democrático” al menos en simulación.

La historia de UBER solo tiene menos de un par de años y ya ha escalado a engañar a los ciudadanos a pensar que es el mejor medio de transporte, a hacer creer a decenas de miles de familias que este será un negocio donde deben de invertir y que les brindará sustento y ha creado en la mente de millones de personas la idea de que este es es el formato del futuro.

Y no es que quiera ser retrograda, pero si simplemente comparo el formato del comportamiento histórico de UBER en la Unión Americana, con lo que ha pasado en México creo que usted estimado lector tomará una mejor idea de cuál es mi punto.

Mire, hace unos meses en la Ciudad de México, se dieron contingencias ambientales, y UBER fue el formato de transporte “chic” que los ex -defeños utilizaron y entonces UBER lucró con una ley que lo único que hizo fue eliminar unos automóviles de la circulación para permitir que otros lo hicieran y que al mismo tiempo cobraran hasta 15 veces más de la tarifa normal.

Las autoridades pusieron el grito en el cielo para calmar a los ciudadanos y “amenazaron a UBER” con reglamentarles al punto de acabar con su negocio. En realidad lo que las autoridades querían era que UBER compartiera en alguna forma – ¡digo yo pensando mal!- sus exageradas utilidades a cambio de lograr acuerdos y reglamentos “convenientes para todos”, claro menos para los usuarios-ciudadanos.

Así las cosas el acuerdo se dio y “la democracia” funciono; los usuarios en casos similares deberán de pagar “la baba” del equivalente al doble de lo que gana un obrero en un día por viaje máximo y santo remedio.
A pesar de que muchos comunicadores nos desgañitábamos por gritar que eso es injusto y diferente a otros países donde existe UBER, hoy UBER representa en México un esquema más de negocio para unos cuantos a costa del engaño a los ciudadanos.

Hasta en este periódico, véase: www.elfinanciero.com.mx/empresas/cinco-opciones-de-auto-para-operar-como-uber-y-cabify.html; colaboradores dan por sentado –de buena fe-, la bondad esquema y recomiendan –veladamente- la inversión familiar y la compra de una marca o de otra. ¡Qué surrealista y lucrativo país es mi México!

En EU, el esquema de UBER ha avanzado y mantiene grupos de cabilderos a todo nivel y aunque algunos estados no se la han hecho tan fácil –bueno yo creo que siguen las negociaciones- por ejemplo en Houston, donde las reglas para brindar seguridad a los usuarios son estrictas, Sarfraz Maredia, Director de Uber en Houston, Tx, declaró: “Ha quedado claro que Houston atípico en la forma en que se ha optado por regular –al transporte no regulado-”, dijo Maredia. “El resto de nuestros mercados se han centrado en aprobar regulaciones modernas de intercambio de servicios entre particulares. Como resultado de ello, nuestra estrategia de expansión en Texas ha cambiado para centrarse en el lanzamiento sólo en aquellos mercados que son consistentes con esta política.”; es decir donde las autoridades se doblegan.

Para terminar le diré estimado lector, en D.C., donde todo mundo mantiene un alto perfil legislativo, por razones obvias, y durante los meses que el Metro esté en reparación, UBER ha pactado bajar precios. Hoy en D.C., UBER cobra lo mismo o menos que el Metro. ¡Verdad que si se puede!

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.