Monterrey

El caso Kate, un caso de derecho y justicia comparados

OPINION.  La penalidad, debe de ir conectada con la imputabilidad y con el daño real efectuado en contra de individuos o de la sociedad en conjunto.
DESDE TEXAS….

JAVIER 
AMIEVA
18 enero 2016 9:3 Última actualización 18 enero 2016 9:22
Kate y Sean Penn. (ilustración)

Kate y Sean Penn. (ilustración)

“.. A los enemigos todo el rigor de la Ley”… se dice que fueron palabras de Juárez -por antonomasia, “con la aplicación de la Ley basta”, decimos, “aunque para los amigos Justicia y Gracia.. Cuando ésta quepa”, dijo el mismo Juárez, quien también fuese Presidente de la Suprema Corte de Justicia de México, antes que Presidente de México, y definiera lo que es en sentido lato la real aplicación de la Justicia…y esto no sólo en México, es importante aclarar, valga una reflexión.

Hoy para este análisis imperfecto y coloquial de la aplicación de la Ley y la Justicia, y en aras de no aburrirle, traeré en forma sincrética algunas definiciones de delito, delincuente, y posibles castigos, y todo esto porque a pesar de que me prometí nunca escribir sobre “nota roja periodística”, este análisis no lo considero “rojo”, sino más bien aclaratorio y “cavilador”, en razón a los múltiples casos internacionales en que mexicanos se han visto involucrados y que tendrán resonancia social;-concretamente el caso del ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira y el caso de la mexicana y también ciudadana americana, Kate del Castillo-, ya que al fin y al cabo la Ley es una actividad social y la Justicia es, como quedará demostrado, una actividad social, aunque atenuada, modificada y sobre todo acomodaticia a lo “políticamente correcto”.

Veamos, permítame; para el jurista César Lombroso, el delincuente es casi siempre producto genético o de la sociedad, así que protervos asesinos con bajo nivel de inteligencia, cometen delitos precisamente por eso, porque no tienen educación o un nivel de inteligencia suficiente, por lo que a ellos no se les puede imputar –y castigar- por un delito, v.gr. para Castellanos Tena, “la imputabilidad es un presupuesto de la culpabilidad y sólo puede ser imputable, quien tiene capacidad de entender y de querer en el momento del acto típico penal, que lo capacitan para responder del mismo… -en función de su gravedad-”.

La intención es abundantemente tratada por Castellanos Tena como elemento esencial de la comisión de un delito. Entonces, agrego yo, que la penalidad, debe de ir conectada con la imputabilidad y con el daño real efectuado en contra de individuos o de la sociedad en conjunto.

Así deduzco, dos elementos, que anoto directamente, Kate es producto, como los miles de casos de auto-destierro porque su país y su gobierno no sólo no le ofrecieron las condiciones adecuadas, sino que además ella misma lo declaro en múltiples ocasiones y lo reitera - y muchos pudiéramos estar de acuerdo,- que en nuestro país impera la cultura de la ilegalidad y el soborno que dieron paso abierto al tráfico de drogas y a la violencia conectada por ello, entre otros temas.

Sin embargo, las cosas no son tan fáciles, Kate es hoy, recientemente ciudadana de un país agobiado por las drogas que castiga severamente delitos financieros conectados con su tráfico o encubrimiento de delincuentes y obstrucción a la justicia.

En Estados Unidos (EU), para unos ella es hoy heroína, para otros “un mexicano más enviado para delinquir”; la realidad, es que bajo la ley de EU, específicamente el Departamento del Tesoro - Control de Bienes de Extranjeros,-KingPin Act- propiedad o producto de traficantes de drogas, Kate podría ser castigada hasta con 5 millones de dólares y 30 años de prisión.

Dado que su intención parece ser que era simplemente flirtear –¡vanidad femenina!- y producir una película que le hiciera famosa. Es claro que no se contienen los elementos de intención, el hecho es que también como recién ciudadana le procesaren por documentación y veracidad de sus actividades, con ello el estar sujeta a procesos de la ley migratoria.

En cambio, hoy he sabido que bajo la justicia española, a pesar de la multiplicidad de cargos en contra del ex-gobernador coahuilense Moreira y posibles secuaces –dentro y fuera del gobierno actual-,y quienes han provocado con sus conductas imputablemente delictuosas, que gente decente y bienintencionada se auto-destierre de México.
A Moreira se le pudiera castigar, de probársele los delitos, “hasta con” 6 años de cárcel, -¡y seguramente comiendo Jamón Serrano!.

El gobierno de México debe de reabrir el caso del ex-gobernador, si desea salvar un poco, aunque sea un poco, de dignidad y reputación internacional; ¿Qué opinión le merece mi análisis? ¿Qué haría usted si fuese Juez?

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.


Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.