Monterrey

El bienestar de los trabajadores en el nuevo modelo de empresa

OPINIÓN. En la actualidad, los trabajadores buscan que su empleo sea significativo y relevante. También desean que sea flexible, y que incluya formación.
ECOLOGÍA SOCIAL
Antonio Tamayo Neyra
anttamayon@gmail.com
14 julio 2017 9:49 Última actualización 14 julio 2017 9:49
Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

El concepto del trabajo dentro de la empresa está en un proceso de cambio radical, en el cual el empleado o trabajador, es revaluado como persona en el más amplio sentido del término. Lo cual implica un drástico cambio de paradigma.

Hasta ahora, el modelo tradicional, es una reminiscencia del concepto que viene desde el siglo XIX, el cual siguió a su vez el existente en la época feudal, en donde existe un señor feudal llamado después patrón, y su contraparte los siervos con el nombre de trabajadores.

Este patrón es el propietario de la riqueza y del conocimiento, y los trabajadores lo único que aportan es su mano de obra.

Este modelo hacía y todavía hace ver a la empresa como una entidad donde solamente hay un único dueño, y todos los demás están para generar valor para ese único dueño. Y este último se desatendía de su responsabilidad social con su personal, ya que se consideraba y en muchos casos actuales se sigue considerando, que esto no es de su competencia, que es algo personal o en el mejor de los casos le corresponde al gobierno.

En la actualidad, los trabajadores buscan que su empleo sea significativo y relevante. También desean que sea flexible, y que incluya formación.

Además, los empleados aspiran a que el clima laboral sea bueno, y a que las retribuciones y compensaciones reconozcan los valores personales.

Si bien cada uno de los puntos mencionados por sí mismos implican un cambio importante, creo que uno clave en todos ellos y que de alguna manera los engloba es el del clima laboral, en otras palabras, que el trabajo no sea visto como un castigo, sino más bien como el medio por el cual la persona pueda desarrollarse tanto profesional como personalmente.

El empleo del futuro proporcionará a las plantillas algo más que un puesto de trabajo. Por ello, las compañías de éxito serán las que promuevan el bienestar y la salud de los empleados, las que gestionen espacios de trabajo centrados en los empleados y las que presten atención a las experiencias que viven los trabajadores en el desempeño de sus funciones.

Esto último es una real y verdadera Responsabilidad Social, la atención al Capital Humano y no solamente al recurso humano como todavía se le llama, en el cual ahora se atiende a la persona como un todo, y no únicamente como un ente que opera junto con una máquina.

Y aunque suene obvio, con este clima laboral positivo se espera un incremento en la productividad, pero esta última ya no basada en la “disciplina del látigo”, sino en la atención del personal en todas sus dimensiones, y que el centro de trabajo se convierta en un lugar de un ambiente positivo donde todos los participantes disfruten su actividad productiva. Viendo esta última no como un castigo, sino como un medio para su mejora profesional y personal.

Seguiremos platicando …

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Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.