Monterrey

Directivos ignoran importancia de la reputación

Al menos el 87.5 por ciento de los directivos de empresas mexicanas no consideran a la reputación empresarial como fuente de ventajas competitivas, esto de acuerdo al estudio realizado por el EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey y la consultoría en comunicación Llorente & Cuenca.
Redacción
12 febrero 2015 21:13 Última actualización 13 febrero 2015 5:0
Tec de Monterrey. (El Financiero)

Tec de Monterrey. (El Financiero)

MONTERREY.- Al menos el 87.5 por ciento de los directivos de empresas mexicanas no consideran a la reputación empresarial como fuente de ventajas competitivas, esto de acuerdo al estudio realizado por el EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey y la consultoría en comunicación Llorente & Cuenca.

En el libro “Gestión de reputación corporativa en empresas mexicanas”, presentado por la institución educativa y la empresa el pasado 10 de febrero en el Distrito Federal, se expone que las compañías nacionales no valoran la reputación corporativa hasta que se enfrentan a una crisis.

“La relevancia de la reputación como diferenciador competitivo que genera valor para las empresas es indiscutible. Entre otras ventajas, se ha demostrado que incrementa las ventas, permite atraer y retener talento e inversionistas; contribuye a forjar alianzas y en cierta medida también protege a las compañías cuando se presenta una crisis”, comentó Juan Rivera, coautor del libro.

Por su parte, Olga Branigan, directora de marketing y comunicación de EGADE Business School, explicó que ninguna institución o empresa está a salvo de una crisis de reputación, y que el factor clave es prepararse para ésta.

“Muchos CEO dicen que están preocupados por el riesgo reputacional, pero no están preparados para enfrentarlo y responder con agilidad a los grupos de interés. Hay conciencia sobre la reputación corporativa pero se necesita más educación empresarial respecto a estos temas y preparar a las empresas para contar con sistemas y marcos estratégicos”, señaló.

Además, el estudio detecta que así como es importante la administración de riesgos, a la gestión de la reputación no se le visualiza como un riesgo, y menos parece ser un área prioritaria a la que se le deba destinar recursos.

“Su gestión (de la reputación) recae en distintos comités o en el departamento de comunicación y relaciones públicas o institucionales, que si bien se vinculan con el tema, tienen sus propias tareas”, añadió.

Al respecto, Mariela Pérez Chavarría, coautora del libro, señaló que el primer paso para gestionar la reputación es reconocer que se trata de un asunto que trasciende las relaciones públicas de una compañía, puesto que se trata de un factor estratégico que debe ser transversal en toda la organización.

Como parte de las conclusiones del libro, se señala que en la agenda empresarial mexicana, la reputación es un intangible relativamente nuevo y todavía poco explorado y comprendido. Por lo mismo no se entiende el concepto ni tampoco la manera de gestionarlo, mucho menos la idea de considerarla como estrategia a largo plazo para sostener a la empresa.