Monterrey

Dicotomía de amigo-enemigo de México con Unión Americana

OPINIÓN. Hoy las determinantes políticas de la Unión Americana que nos alejan socialmente.
Javier Amieva | Desde Texas...
07 febrero 2017 10:17 Última actualización 07 febrero 2017 10:18
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Los puntos de unión, además de las fronteras físicas, entre países con distintas determinantes político-sociales, conllevan conductas de convivencia inevitables de una dicotomía: “Amigo- Enemigo”.

Mientras más se acerquen las políticas y actividades como un deseo común, -que puede ser diferente al resultado- entre dos naciones, estas son amigas, y de ello nacen las políticas sociales y comerciales; los convenios bilaterales y finalmente los tratados; el “enemigo” es «el otro, el extraño, y para determinar su esencia basta con que sea existencialmente distinto y extraño en un sentido particularmente intensivo»; como lo son hoy las determinantes políticas de la Unión Americana que nos alejan socialmente, y creo temporalmente, de políticas “amigas” en esta dicotomía que mantenemos con los Estados Unidos (EU).

Por ello es explicable que mientras nuevas políticas de control social en materia de migración “en beneficio de la seguridad” son emitidas en otro país y contraria a nuestras “socialmente positivas metas”, tengamos diferencias que debemos de zanjar bajo las mejores condiciones posibles; sin embargo, hasta la línea divisoria entre EU y México, bajó como polvorín encendido el caos creado entre miles de pasajeros que
eran rechazados al intentar abordar vuelos en alguno de los siete países vetados, o se les negaba la entrada en aeropuertos del Norte de EU, así, la crisis catapultada por la orden ejecutiva, de Donald Trump, de prohibir entrada a ciudadanos de siete países a la unión americana, cuyos habitantes son predominantemente musulmanes; creó incertidumbre y confusión que llegó hasta nuestras puertas.

Al término de una semana, la orden ejecutiva de Trump se encuentra suspendida temporalmente por un Juez pero las noticias relacionadas con inmigración; que parecía que desembocarían en cambios negativos y hasta violentos no sucedieron afortunadamente.

Así tanto autoridades locales como habitantes de la región desmintieron esa desinformación y se mantiene la calma, pero aún existen muchas preguntas sin resolver y un desequilibrio que pone en peligro la estabilidad comercial entre los dos países; también poseedores de visas,
así como residentes autorizados se encuentran a la expectativa; el equilibrio de la dicotomía está desbalanceado.

En la nueva época de las conductas tecnosociales, rigen en gran parte la comunicación las llamadas “redes sociales”, éstas, difundieron rumores de revisiones exhaustivas en teléfonos y aparatos electrónicos en las postas migratorias efectuadas por la CBP y se habló de cancelaciones de visa, a visitantes en espera de entrar a EU sin más motivo o razón que encontrar bromas de “mal gusto” –memes- acerca de Trump en los gadgets electrónicos y se decía, que serían castigadas con la cancelación
permanente de visas en forma inmediata, lo cual contradice la políticas de
buena vecindad fomentada por años para el mejor equilibrio de la condición “amigo-enemigo”.

Paralelo a lo anterior, coincidió, en la frontera de Brownsille a Laredo Texas un operativo policiaco ante la alerta de una posible entrada masiva de grupos de cubanos estacionados en la frontera de Nuevo Laredo y una movilización adicional de seguridad por la visita del Gobernador de Texas, Gregg Abbot, y del nuevo Comisionado de Seguridad Interna, John Kelly; que fue interpretada como una “acción enemiga”, una sobre-militarización y el posible inicio de represalias contra México, y hasta
posibles deportaciones masivas; lo que detonó estos rumores en las redes sociales y hasta hubo cuestionamientos periodísticos a las autoridades locales y oleadas de planteamientos de unidad nacionalista en todo México; sin embargo al cierre de la semana aquí en la frontera los puentes y las actividades comerciales se reportaron como normales.

Hoy las tensiones de la dicotomía se ven exacerbadas por conductas racistas que se habían casi obviado, por diferencias religiosas y por discursos supremacistas que echan la balanza de la percepción a las acciones enemigas.

Como dije al principio, estimado lector, los resultados de los discursos y de las acciones de las instituciones pueden ser distintas, y tan fuertes como el congreso de ese país, quienes serán los que tomarán posiciones y acciones finales, confiamos que el avance logrado después de la Segunda Guerra Mundial y la cordura, mantengan equilibrada la balanza de las acciones de la dicotomía, a nosotros nos corresponde ser mesurados y confiar en las instituciones.

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El autor es analista político en Texas, y experto en temas
de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.