Monterrey

Desplome en construcción pública desacelera crecimiento en Nuevo León

OPINIÓN. La falta de inversión en obra pública ya comienza a repercutir en la productividad de la entidad, en particular en lo que respecta a la movilidad. La pérdida de tiempo en los traslados y los altos costos de los pocos medios de transporte disponibles están generando mayores costos a las familias y empresas.
Jesús Garza
jgarzagg@gmail.com
02 noviembre 2017 12:48 Última actualización 02 noviembre 2017 12:48
Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Esta semana el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) publicó las cifras del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del segundo trimestre del año. El estado de Nuevo León registró un crecimiento de 3.2 por ciento anual con cifras originales, una desaceleración del 4.6 por ciento registrado en el primer trimestre del año, pero por encima del crecimiento del PIB nacional en el mismo periodo (+1.9 por ciento). Al interior del indicador destaca las caídas en la producción agropecuaria (6.5 por ciento) y de la industria (0.9 por ciento). En contraste, el sector de los servicios creció 5.6 por ciento. Este último continúa siendo el motor de crecimiento de la entidad y del país.

Si bien Nuevo León sigue creciendo, es importante resaltar que el sector industrial continúa con rendimientos negativos, principalmente por la caída en la construcción. Al interior de la industria, la actividad manufacturera registró una expansión de 1.5 por ciento anual (su tercer trimestre de crecimiento consecutivo). Ello es resultado de un mayor dinamismo de la producción industrial de Estados Unidos (el 85 por ciento de las exportaciones manufactureras de la entidad se dirigen al vecino país). En contraste, el sector de la construcción cayó fuertemente (3.1 por ciento), registrando su quinta contracción trimestral consecutiva. Esto es principalmente resultado de la fuerte caída en la inversión de obras públicas (en más del 50 por ciento anual). Desde el segundo trimestre de 2016, la construcción ha observado una contracción promedio de 10 por ciento anual.

La falta de inversión en obra pública ya comienza a repercutir en la productividad de la entidad, en particular en lo que respecta a la movilidad. La pérdida de tiempo en los traslados y los altos costos de los pocos medios de transporte disponibles están generando mayores costos a las familias y empresas. Esto generará que poco a poco la entidad pierda productividad y su potencial de crecimiento. En el segundo trimestre del año Nuevo León fue la tercera entidad que más aportó al crecimiento económico del país, con 0.23 puntos porcentuales, solo por debajo del Estado de México (0.24 pp) y de la Ciudad de México (0.40 pp). Sin embargo, cabe resaltar que el promedio de crecimiento del sector de la construcción en ambos estados del centro del país contrasta mucho con el de Nuevo León. Desde el segundo trimestre de 2016 el promedio de crecimiento del sector de la construcción en ambos estados fue de 12.1 y 8.9 por ciento, respectivamente (-10 por ciento en Nuevo León). Destaca que mientras el Estado de México recibió este año 18.1 mil millones de pesos para obras públicas de infraestructura, a Nuevo León se le asignaron solamente mil millones de pesos.

De continuar esta tendencia no deberá sorprendernos ver empresas que decidan establecerse en otras regiones del país donde cuenten con mayores índices de productividad. Las zonas económicas especiales anunciadas para el próximo año, donde se cobrará una tasa del ISR, y del IVA, del cero por ciento por 10 años en ciertas zonas del país, podrán acelerar este proceso.

El autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.