Monterrey

Desempeño del peso
en el primer trimestre

OPINIÓN. La apreciación que se concentró en los meses de febrero y marzo, fue apenas una recuperación parcial a las pérdidas que había observado la divisa de forma consecutiva durante los 10 trimestres previos.
ENTORNO MACRO-ECOÑOMICO
Gabriela Siller
gsiller@bancobase.com
06 abril 2017 8:42 Última actualización 06 abril 2017 9:5
Gabriela Siller, economista.

Gabriela Siller, economista.

El peso cerró el primer trimestre del año con una apreciación de 9.66 por ciento o 2 pesos, colocándose como la divisa más apreciada en el mercado cambiario. Esta es la mayor recuperación del peso en registro, desde que en México se adoptó el régimen de libre flotación cambiaria en diciembre de 1994.

La apreciación que se concentró en los meses de febrero y marzo, fue apenas una recuperación parcial a las pérdidas que había observado la divisa de forma consecutiva durante los 10 trimestres previos (o desde la segunda mitad de 2014), periodo en el que el peso perdió 59.83 por ciento ante la expectativa de mayores tasas de interés en Estados Unidos, las caídas en los precios del petróleo entre 2014 y eventos políticos externos que han complicado el panorama para México, en particular el proceso electoral de Estados Unidos que otorgó la Presidencia a Donald Trump.

Durante enero, el tipo de cambio alcanzó una cotización máxima en registro de 22.0385 pesos por dólar, poco antes de que Donald Trump asumiera su cargo como Presidente de Estados Unidos. En ese punto, el peso mostraba una depreciación en el año de 6.32 por ciento, colocándose por mucho como la divisa más depreciada entre los principales cruces frente al dólar. La inauguración de la presidencia de Trump el 20 de enero dio inicio al periodo de recuperación del peso que se mantuvo hasta el cierre de marzo.

Durante febrero y marzo, la falta de organización de la nueva administración de Trump y el uso de un lenguaje más conciliador en relación al TLCAN, redujo el nerviosismo que se había acumulado desde las campañas electorales, pues el actual Presidente de Estados Unidos señalaba a México de ser un problema para su país en materia comercial y migratoria.

El peso también recuperó terreno después de que en México la Comisión de Cambios anunció la implementación de un programa de coberturas cambiarias, equivalente a vender dólares en el mercado de futuros pero sin erosionar las reservas internacionales.

Por otro lado, luego de que las apuestas en contra del peso en el mercado de futuro de Chicago se dispararan en octubre de 2014, éstas comenzaron a deshacerse luego de la toma de protesta de Donald Trump. Las posturas netas especulativas a la espera de una depreciación del peso alcanzaron un máximo en el año de 73 mil 321 contratos en la semana comprendida entre el 4 y el 10 de enero, justo en la semana que el tipo de cambio alcanzó un máximo histórico. Desde entonces y hasta el 28 de marzo, las posturas netas a la espera de una depreciación del peso cayeron 93.5 por ciento o 68 mil 584 contratos a 4 mil 737 contratos.

Hacia adelante existe la posibilidad de que el peso continúe recuperando terreno, pues Banco de México continúa mostrando una postura restrictiva para que la inflación muestre convergencia hasta su objetivo del 3 por ciento.

Banxico ha subido su tasa de referencia en dos ocasiones durante el año por un total de 75 puntos base a 6.50 por ciento, acumulando un incremento de 350 puntos base desde diciembre de 2015. Durante abril se espera que el peso se mantenga más estable debido a que no hay anuncios de política monetaria y tampoco hay eventos relevantes que puedan modificar significativamente la paridad peso-dólar.

La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.