Monterrey

#DerechosNoZonceras

OPINIÓN. El viernes pasado, Jaime Rodríguez Calderón, Gobernador de Nuevo León, afirmó que sólo apoya los matrimonios entre un hombre y una mujer y que lo demás son zonceras. Ese mismo día, las palabras y el odio se materializaron en un asesinato más por homofobia. Marlon Iván Guzmán Cortez fue asesinado por un compañero de la escuela, quien lo hostigaba por ser homosexual.
ENTRADA LIBRE
Sergio López Ramos
slramos2020@ gmail.com Twitter: @serlopram
30 mayo 2017 8:37 Última actualización 30 mayo 2017 9:25
Sergio López Ramos, politólogo por el Tecnológico de Monterrey.

Sergio López Ramos, politólogo por el Tecnológico de Monterrey.

De acuerdo al artículo primero de la Constitución Política mexicana: “todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución, todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos”.

El viernes pasado, Jaime Rodríguez Calderón, Gobernador de Nuevo León, afirmó que sólo apoya los matrimonios entre un hombre y una mujer y que lo demás son zonceras. Ese mismo día, las palabras y el odio se materializaron en un asesinato más por homofobia. Marlon Iván Guzmán Cortez fue asesinado por un compañero de la escuela, quien lo hostigaba por ser homosexual.

Rodríguez Calderón se empecina en mantener su incapacidad para garantizar y salvaguardar los derechos de miles de neoloneses. Tenemos un gobierno intolerante que utiliza las palabras para descalificar y, con ello, azuzar a la violencia en contra de los ciudadanos marginadas por nuestra sociedad. Pero no sólo eso, sino que además ha continuado la tendencia de no ser garante del Estado de Derecho que juró cumplir y hacer cumplir.

Como ciudadano, esperaría que los partidos políticos en el Congreso del Estado le enmendaran la plana al Gobernador para demostrar que tienen la capacidad de reinventarse y de acatar las leyes del país. Pero los diputados locales han preferido guardar silencio y no hacer olas que puedan afectar sus objetivos electorales rumbo al 2018. Sin embargo, su silencio no puede ocultar la falta de voluntad política para contribuir en la construcción de un Nuevo León para todos. Son parte de un sistema en franca descomposición.

Rodríguez Calderón, los diputados locales y los partidos políticos deben comprender que no existen neoloneses de primera, de segunda y de tercera. Todos somos iguales ante la ley y merecemos el ejercicio de los mismos derechos y obligaciones.

¿Dónde queda la cultura de la legalidad?, ¿solamente en el uniforme de los “Rayados”?. Las declaraciones de Rodríguez Calderón demuestran que padecemos un gobernador con una visión muy corta y que además, desconoce que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictó la jurisprudencia 43/2015 en la que señala que “pretender vincular los requisitos del matrimonio a las preferencias sexuales de quienes pueden acceder a la institución matrimonial con la procreación es discriminatorio, pues excluye injustificadamente del acceso al matrimonio a las parejas homosexuales que están situadas en condiciones similares a las parejas heterosexuales.”

Así, zoncera es no reconocer que nuestra sociedad ha cambiado, y que la comunidad LGBTIQ formó parte de la enorme alianza social que apoyó a Rodríguez Calderón en su elección.

Zoncera es no entender que la sociedad ya no tolera más actos en contra de cualquier ciudadano.

Zoncera es no dimensionar que tenemos una grave crisis de derechos humanos y actuar en consecuencia.

Zoncera es hablar sin tener conocimiento de la ley y del marco jurídico que debe prevalecer en la entidad.

Por todas esas zonceras, este espacio se une a la demanda de diversas organizaciones de la sociedad civil para exigir la armonización del Código Civil del Estado de Nuevo León con la jurisprudencia 43/2015 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la creación de una Ley de Identidad de Género que garantice el respeto a la vida y la identidad de todos y todas las ciudadanas del estado.

Los tres Poderes del Estado de Nuevo León deben entender que, como dijera el Subcomandante Galeano “no necesitamos permiso para ser libres”.

El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey y candidato de la Maestría en Ciencia Política y Política Pública de la Universidad de Guelph.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.