Monterrey

Declarar al SAT es más sencillo y puede traer beneficios

Los contribuyentes pueden presentar esta declaración desde su domicilio y de tres a cinco días podrían recibir su devolución de impuestos.
Juan Antonio Lara
jlara@elfinanciero.com.mx
18 abril 2017 15:36 Última actualización 18 abril 2017 18:20
El SAT ofrece la opción de hacer la declaración en línea. (Crédito)

El SAT ofrece la opción de hacer la declaración en línea. (Crédito)

La declaración anual de personas físicas se puede presentar sin necesidad de la firma electrónica y sin tener que acudir a las oficinas del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Los contribuyentes pueden presentar esta declaración desde su domicilio y de tres a cinco días podrían recibir su devolución de impuestos.

“Un mensaje muy importante que queremos transmitir a la ciudadanía es que no se requiere la firma electrónica para la presentación de la declaración anual”, dijo en entrevista Rey Bernardo Lara, Administrador de Servicios al Contribuyente del SAT en Monterrey.

Comentó que 95 de cada 100 contribuyentes sólo necesitan su contraseña, lo cual simplifica este trámite.

Los tres casos en que se necesita la firma electrónica son si la devolución resulta mayor a 50 mil pesos, si cambia la cuenta Clabe que utilizó en su declaración del año pasado y si es la primera vez que declara y la devolución es superior a los 10 mil pesos.

La fecha límite para presentar esta declaración es el 30 de abril, pero como este día cae en domingo y el 1 de mayo es festivo, se corre hasta el 2 de mayo.

El funcionario explicó que a diferencia del año pasado, los asalariados de un solo patrón tienen hasta el 31 de diciembre de este año para presentar su declaración anual.

Los asalariados y demás contribuyentes tienen la ventaja de obtener su devolución de impuestos en un plazo de tres a cinco días.

El saldo a devolver proviene de la conformación de las deducciones personales que hayan liquidado durante el año con tarjeta de crédito o débito.

Entre las deducciones están gastos médicos, hospitalarios, análisis y lentes para corregir la visión, donativos, gastos funerarios, pago de colegiaturas y transporte escolar cuando es obligatorio, entre otras cosas.