Monterrey

Decantar

Decantar es intimidante, sobre todo cuando no sabemos cómo hacerlo y cuándo. Habrás escuchado que el vino tiene que respirar o abrirse cuando vas a alguna carta, pero ¿realmente todos los vinos que compramos necesitan respirar?
Héctor López
27 noviembre 2014 21:2 Última actualización 28 noviembre 2014 5:0
Vino blanco. (Bloomberg)

Vino blanco. (Bloomberg)

MONTERREY.- Decantar es intimidante, sobre todo cuando no sabemos cómo hacerlo, con qué vinos y cuándo. Habrás escuchado que el vino tiene que respirar o abrirse cuando vas a alguna cata, pero, ¿realmente todos los vinos que compramos necesitan respirar? ¿Qué pasa con los rosados, blancos y espumosos?

Decantar, tiene dos funciones principales. Ambas son válidas, usadas y discutidas por los enófilos:

1.- Quitar el sedimento.


Sí, los vinos que pasan tiempo guardados en la botella en una cava o en un caso más terrenal, en la alacena de la casa, forman un sedimento cuando las partículas del color y los taninos (es esta partícula que te deja una sensación de sequedad en el paladar) se juntan.

Los vinos que pasan tiempo guardados de 5 a 10 años, usualmente son los que tienen más barrica, su estructura es mejor y tienen un tiempo de vida más grande para dejarlos evolucionando.

Parte de esta evolución es la formación de estas partículas que sí se pueden ver en la copa y que a la hora de tomar del vino son incómodas (como cuando te tomas una cerveza sin filtrar). La sensación es de tener arena en el vino.

Es importante saber que no todos los vinos tienen una capacidad de guarda, de hecho la mayoría de los que encontramos en el súper están listos para consumirse.

Para decantar vinos con sedimentos es importante dejar en forma vertical la botella por lo menos un día antes de que la vayas a abrir, esto ayuda a que todo los sedimentos se vayan al fondo.

2.- Oxigenarlo.

Hay que saber qué vinos se pueden decantar con el fin de que se abran (abrirse quiere decir que todos los aromas estén presentes en la copa a la hora de tomarlo).

Hay personas que prefieren no oxigenarlo con un decantador y servirlo directo en la copa e ir viendo el cambio gradual que tiene en los aromas hasta el final.

Los vinos que vamos a decantar y a airear son aquellos que han pasado por lo menos algún tiempo en barrica y tienen algún par de años guardados en cava.

Importante saber que los vinos blancos ligeros, rosados y espumosos no se decantan todos sus aromas salen en la copa a la hora de servirlo.
Cómo hacerlo bien:

Uno. Después de abrir la botella (pregúntale al sommelier cuando compres la botella si se puede decantar), inclínala hacia el decantador y pásalo completamente.

Dos. Hay que esperar por lo menos 15 ó 20 minutos antes de servirlo para que permitas que el vino se abra.

Tres. En vinos con sedimento, hay que tener más cuidado a la hora de decantarlo cuidando que no salgan estas partículas de la botella.
La próxima vez que tengas una cena, cómprate un decantador y dos botellas iguales, haz la prueba decantando uno y el otro sirviéndolo directo para que puedas percibir la diferencia.