Monterrey

Debe NL 4 mil mdp a más de 90 mil proveedores

El gobierno de Nuevo León tiene una deuda con sus proveedores y contratistas por un monto de 3 mil 905 millones de pesos hasta el cierre del primer trimestre del año.
Isabel Becerril
16 julio 2014 21:50 Última actualización 17 julio 2014 5:0
Billetes y monedas en México. (Arturo Monroy)

Peso mexicano

MONTERREY.- El Gobierno de Nuevo León tiene una deuda con sus proveedores y contratistas que se acerca a los 3 mil 905 millones de pesos hasta el cierre del primer trimestre de este año, de acuerdo a datos públicos que emite esta entidad.

Esta cifra, es un 9.52 por ciento menor que los 3 mil 533 millones de pesos, que reportó en el mismo período del 2013.

El Gobierno de Nuevo León mantiene un padrón de proveedores que supera 90 mil registros, entre los que se encuentran personas físicas y morales, que operan en sectores de construcción, manufactura y servicios.

En este contexto, Rodrigo Alpizar Vallejo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) externó su preocupación por el rezago en el pago a proveedores por parte de algunos estados y municipios.

“Los empresarios están preocupados porque en los estados y municipios siguen con la tendencia de no pagar por la prestación de un servicio o compra de productos. Los retrasos en los pagos en algunos casos ya son de más de un año. En total, la deuda asciende a más 100 mil millones de pesos”, dijo Alpizar Vallejo.

Pese a esta situación, dijo que la industria de la transformación ha empezado a ver una ligera recuperación en su actividad económica, pero todavía es “modesto el crecimiento” y muchas empresas se encuentra todavía trabajando al 60 por ciento de su capacidad instalada, El dirigente de Canacintra señaló que en el primer semestre del año, los industriales de la transformación cerraron con un crecimiento de 1.8 por ciento, pero para la segunda parte del año estiman un avance del 2.3 por ciento.

“Para este segundo semestre lo que debería hacerse es realinear las políticas públicas, hay que hacer un ejercicio muy autocrítico y de conciencia de los programas del gobierno federal, medir su efectividad, su impacto, su población objetivo y los empleos que se están generando a través de éstos”.

En este tema el gobierno tiene que hacer un ejercicio para vigilar que los recursos de sus programas no se estén desviando a actividades de consultoría, a organismos, municipios o a gasto corriente, porque el objetivo de los programas de apoyo gubernamental son para generación de riqueza.

En particular hay que monitorear los programas de las Secretarías de Economía, Agricultura y Desarrollo Social y del Conacyt, cuidar que los recursos de éstos planes estén llegando a su población objetivo, “pero yo tengo la percepción que no”.