Monterrey

Crece la inseguridad en Nuevo León

OPINIÓN. De acuerdo con esta encuesta, elaborada por el INEGI, la percepción de inseguridad en nuestra entidad es superior al promedio nacional, que fue de 74.9 por ciento de la población de 18 años y más, en el segundo trimestre del año.
UANL OPINIÓN ACADÉMICA
Cesáreo Gámez
21 julio 2017 10:28 Última actualización 21 julio 2017 10:28
Cesareo Gamez

Cesareo Gamez

La percepción de inseguridad en Nuevo León pasó del 70.2 al 80.8 por ciento de la población en el último trimestre, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), correspondiente al junio de 2017.

De acuerdo con esta encuesta, elaborada por el INEGI, la percepción de inseguridad en nuestra entidad es superior al promedio nacional, que fue de 74.9 por ciento de la población de 18 años y más, en el segundo trimestre del año.

A nivel regional, una de las áreas metropolitanas más afectadas por este fenómeno fue Reynosa, Tamaulipas, en donde nueve de cada diez ciudadanos adultos (89.6 por ciento) manifestaron vivir en una situación de inseguridad. Esta situación no solamente afecta a los ciudadanos residentes en Reynosa, sino también a los que visitan o pasan por esta ciudad, procedentes de Monterrey y de otras partes del país, que ha sido objeto de atentados y robos, lo que ha sido consignado reiteradamente en la prensa local y nacional.

La inseguridad ha afectado los hábitos o costumbres cotidianas de los mexicanos. De acuerdo con la ENSU, el 61.8 por ciento de la población adulta manifestó que durante el segundo trimestre de 2017 modificó sus hábitos respecto a “llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito” por temor a sufrir algún delito. Por si esto fuera poco, las perspectivas sobre la inseguridad en el futuro cercano no son alentadoras.

En la última encuesta, 36.4 por ciento de la población consideró que en los próximos 12 meses la situación de la delincuencia en su ciudad seguirá igual de mal, mientras que el 36.7 por ciento de la población mencionó que la situación empeorará en el próximo año, lo que representa casi tres cuarta partes de la población que considera que la inseguridad seguirá igual o peor. Entre los resultados de la ENSU, destacan las “calificaciones” otorgadas por los ciudadanos a los diversos cuerpos policiacos o encargados de labores de vigilancia existentes en nuestro país.

Aquellos que fueron calificados como “muy o algo efectivos” en sus labores para prevenir y combatir la delincuencia fueron: la Marina, con un 85.6 por ciento, el Ejército, con 82.4 por ciento, la Policía Federal con 62.9 por ciento. En este aspecto, resultaron reprobadas las policías estatales, con un nivel de solamente el 47.6 por ciento de la ciudadanía y las policías municipales, con el 37.3 por ciento de los mexicanos.

Y, ¿cómo se entera la gente de las diversas manifestaciones de inseguridad pública? De acuerdo con la encuesta, el 68.1 por ciento de la población manifestó que utiliza los noticieros en televisión para informarse sobre seguridad y violencia; el 53.7 por ciento mantiene comunicación personal con amistades y vecinos para dicho propósito; mientras que el 42.6 por ciento se informa por medio de Facebook.

El aumento en la inseguridad no solamente ha causado preocupación entre los ciudadanos, sino también entre los analistas.

De acuerdo con la última encuesta que levanta el Banco de México entre analistas del sector privado, los problemas de inseguridad pública fueron señalados por el 13 por ciento de los entrevistados como uno de los factores que pueden obstaculizar el crecimiento de la actividad económica en México.

Como podemos observar, la inseguridad pública se ha incrementado de manera sostenida en los últimos trimestres, tanto a nivel nacional, como en Nuevo León y en la región noreste del país, y las perspectivas para una mejoría sustantiva en el corto plazo son casi nulas.

Este es uno de los factores que se han reflejado en las últimas elecciones en diversas entidades y, de no producirse una mejoría sustancial en los próximos meses, seguramente formará parte del “voto de castigo” en las próximas elecciones presidenciales.

BAJA CONFIANZA
La confianza de los consumidores mexicanos sigue deteriorándose. De acuerdo con el Indice de Confianza del Consumidor (ICC), que elaboran conjuntamente el INEGI y el Banco de México, la confianza de los consumidores mexicanos registró una reducción de (-6.8) por ciento en junio, en relación al mismo mes del año anterior. El aspecto más preocupante para los consumidores mexicanos es la situación actual del país, comparada con la que tenía hace doce meses, que registró una caída de (-11.7) puntos porcentuales.

El autor es economista de la UANL, con Doctorado en la Escuela de Graduados de Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del ITESM. Es profesor de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.