Monterrey

Corrupción y Confianza

OPINIÓN. Es de llamar la atención que uno de los titulares en gran parte de los medios de comunicación es la corrupción en los distintos niveles de gobierno, prácticamente en forma diaria se dan a conocer nuevos casos que salen a la luz pública.

ECOLOGÍA SOCIAL
Antonio Tamayo Neyra
anttamayon@gmail.com
07 abril 2017 9:58 Última actualización 07 abril 2017 9:59
Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

La responsabilidad social ya no es tan importante actualmente, y ahora todo debe ser la sustentabilidad; lo anterior me lo comentaba un amigo hace poco tiempo, sin embargo considero que ahora más que nunca se necesita esta responsabilidad social.

Hay que tener claro que la sustentabilidad se basa en tres pilares y uno de ellos es precisamente la responsabilidad social, por ello si este pilar está endeble, poco puede avanzar la sustentabilidad en general, considerando además que este pilar involucra de alguna manera a los otros dos (ecología y rentabilidad económica).

Si bien la multimencionada responsabilidad social comenzó en el ámbito empresarial, su enfoque se ha venido ampliando afortunadamente considerando ya ahora a todo tipo de organizaciones, ya sean públicas y privadas, y una de las públicas clave en este tema es el sector gubernamental.

Es de llamar la atención que uno de los titulares en gran parte de los medios de comunicación es la corrupción en los distintos niveles de gobierno, prácticamente en forma diaria se dan a conocer nuevos casos que salen a la luz pública; no llevo la cuenta de los casos que se conocen al menos en los últimos años, pero creo que son un número significativo.

En su mayoría se dice que se están investigando pero todo queda ahí, a nadie se le detiene y se le castiga en función de la corrupción conocida o denunciada.

Ante esta falta de respuesta por parte de las autoridades para la sociedad en general, se ha venido gestando un grave problema que es la desconfianza o dicho de otra manera, una falta de confianza de la sociedad ante todo lo que provenga de las autoridades públicas.

Y es en esto en donde resurge la responsabilidad social, el cuestionarse qué tan responsable socialmente son las autoridades en este delicado tema; creo que es válido el considerar que es este tipo de responsabilidad es una de las principales o mayores que tiene cualquier autoridad.

Esa desconfianza está llegando tan lejos que la mayor parte no quiere escuchar ni saber nada de lo que dicen las autoridades, y si acaso se enteran de algo positivo que se dice, lo cuestionan totalmente, pensando que todo tiene un trasfondo corrupto.

Estoy claro que lo antes mencionado no es nada nuevo; pero lo grave es que la desconfianza se ha convertido en el eje principal. Hay que recordar que la confianza es el factor básico para la interacción humana, es como una forma de pegamento que genera esa cohesión social. Por lo que ante la falta de ese pegamento la interacción humana se lleva a un nivel mínimo.

Y en ese aspecto el sector gubernamental tiene un importante papel, que desde su función pública fomente esa confianza a través de su actividad diaria; siendo por ello esencial que la corrupción acabe, ya que es la termina con la confianza; en donde nadie cree en nadie.

Por conclusión, en la medida que se cumpla plenamente con la responsabilidad social, la corrupción podrá disminuir drásticamente y como consecuencia generar más confianza. Y esto podrá lograrse con hechos concretos y no solamente con palabras de buenas intenciones.

Seguiremos platicando …

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Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.