Monterrey

Contaduría Pública:
Cómoda ante la adversidad

OPINIÓN. La profesión contable está “creciendo” mundialmente a un ritmo por debajo del promedio de la inflación; y que los grandes despachos de contadores ya son grupos que asesoran y litigan temas que antes les correspondían a los abogados, a los ingenieros y a los economistas.
AL TANTO

LUIS 
FLORENTINO
ELIZONDO
LÓPEZ​
16 febrero 2016 9:3 Última actualización 16 febrero 2016 9:16
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Luis Florentino Elizondo López

Luis Florentino Elizondo López

Seguramente y en alguna ocasión, te han preguntado qué prefieres ser.

Cabeza de ratón o cola de león.

En lo personal considero la pregunta peligrosa y hasta un cuanto perniciosa porque, en realidad, todo es relativo y depende del contexto en el que estemos hablando.

Pero bien, refiriéndome a la industria de la contaduría pública, les platico que a principio de este mes, el International Accounting Bulletin (revista británica con más seriedad en cuento a “rankings” de firmas de contadores a nivel mundial); publicó los resultados obtenidos en 2015 por esta profesión bajo un título que califico por demás de interesante: “Cómodos ante la adversidad”.

Quizá porque según las estadísticas del IAB, los contadores públicos durante 2015 y a pesar de la recesión económica mundial, crecieron 2.0 por ciento respecto al 2014 y generaron ingresos por poco más de 186 billones de dólares.

Nada mal. Le dirían algunos a aquellos que piensan que “contar frijoles” no genera negocio.

Pero dicho sea de paso, la publicación dice que el 66.5 por ciento de dichos ingresos se concentró en cuatro despachos de auditoría; pues con ventas individuales en promedio entre 25 y 35 billones de dólares al año, PwC, Deloitte, EY y KPMG controlaron el negocio de los contadores a nivel mundial.

Asimismo, señala que entre otros 6 grupos globales (BDO, RSM, Grant Thornton, Praxity Association, Nexia y Baker Tilly) se comieron otro tanto del pastel, dejando solamente el 19 por ciento del ingreso mundial al “rest du monde”.

Ahora bien, es importante que estén al tanto, que según la publicación del IAB; en 2008 los ingresos de estos diez grupos de contadores públicos provenían en 53 por ciento de servicios de auditoría y contabilidad. Sin embargo, en 2015 los servicios contables y de auditoría les representaron solamente un 38 por ciento de su ingreso anual.

Entonces, ¿en dónde está el negocio de los contadores?

Por lo pronto, el mensaje del IAB es claro. Las “Big Four de Auditoría”; son en realidad grandes, pero únicamente en servicios de consultoría.

Lo triste, es que eso, no significa que la industria de la contaduría se haya hecho más competitiva y se esté distribuyendo de mejor manera.

Más bien, lo que es claro, es que la profesión contable está “creciendo” mundialmente a un ritmo por debajo del promedio de la inflación; y que los grandes despachos de contadores ya son grupos que asesoran y litigan temas que antes les correspondían a los abogados, a los ingenieros y a los economistas.

Yo soy abogado, pero también me titulé de contador. No considero entonces que exista un pecado en el cambio de rumbo que hicieron los grandes jugadores de la “contaduría”. Pues si bien nuestra licencia como contadores supone que sabemos sumar, en ningún lugar dice, que no podamos adaptarnos al mundo y ayudar a nuestros clientes a multiplicar.

* El autor es Director General Despacho Elizondo Cantú, S.C. (DECSC).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.