Monterrey

Contabilidad Electrónica
a 40 meses de aprobación

OPINIÓN. En principio esta obligación entraría en vigor el segundo semestre de 2014, sin embargo esta fecha fue diferida por el Congreso de la Unión para establecer que su vigencia iniciaría el 1 de enero de 2015.
CAPITALIZANDO EXPERIENCIAS
Luis R. España G.
11 abril 2017 10:1 Última actualización 11 abril 2017 10:35
Luis R. España G, vicepresidente de membrecías del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León.

Luis R. España G, vicepresidente de membrecías del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León.

La contabilidad electrónica surge a raíz de una iniciativa presentada al Congreso de la Unión el pasado 8 de septiembre de 2013. Dicha iniciativa presentaba dos matices, el primero recaudador, al proponer un incremento que representaría el 1.4 por ciento del PIB; mientras que el segundo nos posiciona aún más en una era digital, con la implementación de la Contabilidad Electrónica, Buzón Tributario, Revisiones Electrónicas, así como un mayor alcance sobre los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) y sus complementos.

En principio esta obligación entraría en vigor el segundo semestre de 2014, sin embargo esta fecha fue diferida por el Congreso de la Unión para establecer que su vigencia iniciaría el 1 de enero de 2015 para contribuyentes con ingresos en el ejercicio 2013 mayores a 4 millones de pesos, y al 1 de enero de 2016 para contribuyentes con ingresos menores a la cifra antes citada.

El marco jurídico de esta obligación se encuentra contemplado en tres ordenamientos: Código Fiscal de la Federación, su Reglamento, y el anexo 24 de la Resolución Miscelánea Fiscal, este último siendo el instructivo para la generación de los archivos contables requeridos.

Los cinco documentos electrónicos que contempla esta nueva obligación son: la balanza de comprobación, el catálogo de cuentas, auxiliares de cuenta, auxiliares de folios y pólizas contables. La primera se enviará de manera mensual; la segunda una sola vez, salvo que sufra modificaciones se volverá a enviar; y las tres restantes serán a requerimiento de autoridad.

En materia de medios de defensa, es conveniente citar que se presentaron 40 mil demandas de amparo, en donde 2.8 millones de contribuyentes son los sujetos a esta obligación. Las resoluciones del Poder Judicial avalan dos criterios relevantes: uno a favor del SAT, otro a favor del contribuyente.

En el primero de ellos se tiene que la corte avaló la plataforma para llevar la contabilidad en medios electrónicos y proceder con el envío de la información contable mediante buzón tributario; en contraste, se concedió a beneficio del contribuyente sentencia favorable sobre el anexo 24 de la Resolución Miscelánea Fiscal vigente del 1 de enero de 2015 al 30 de octubre de 2016, el cual fue declarado inconstitucional.

La autoridad fiscal emitió un nuevo anexo 24 entrando en vigor a partir del 1 de noviembre del año pasado, por lo que es imprescindible esperar la postura de la SCJN sobre la ratificación del criterio o, en su defecto, que declare la constitucionalidad del mismo y con ello todo el sistema de contabilidad electrónica sería constitucional según este Órgano de Justicia. Por lo anterior, las empresas amparadas actualmente cuentan con la suspensión de la norma que los faculta a no enviar la contabilidad electrónica en tanto no se resuelva su asunto en definitiva.

De acuerdo a cifras sobre el cumplimiento de contribuyentes sobre la contabilidad electrónica, es preciso mencionar que los datos no han sido los esperados por la autoridad fiscal ante el reto y magnitud que presenta esta nueva obligación, es por ello que el SAT otorgó una prórroga para el cumplimiento de la contabilidad electrónica, consistente en que aquellos contribuyentes obligados a enviar la contabilidad electrónica, y que al 1 de enero del presente año no hayan cumplido con enviar dicha información al SAT, podrán realizar la misma por los ejercicios del 1 de enero de 2015 al 31 de octubre de 2016, a más tardar el 30 de abril de 2017, y con lo anterior se considerará cumplido en tiempo y forma.

Sin duda, una obligación que presenta muchos retos para las empresas, pero que se deberá seguir trabajando sobre esta nueva era digital que como algunos han aseverado, apenas empieza.

El autor es vicepresidente de membrecías del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.