Constitución moral
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Constitución moral

No podría precisar cuándo fue que se eliminó la materia de civismo de los planes de estudio en las primarias y secundarias.

Opinión MTY Wiki-litico Miguel Moreno Tripp
03/09/2018
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Miguel Moreno TrippFuente: Cortesía

La promesa de campaña se está empezando a cumplir: ya se integró el equipo que dará forma a la “Constitución moral”. ¿Hace falta realmente una Constitución moral adicional a la de a de veras?

No podría precisar cuándo fue que se eliminó la materia de civismo de los planes de estudio en las primarias y secundarias. En dicha materia se enseñaba, pues a comportarse civilizadamente como su nombre lo indica. Llegaron los que se sienten progresistas a querer “modernizar” todo -frívolamente- en una especie de síndrome del tamal. No sé si lo conozca, pero el síndrome del tamal se presenta cuando llega un nuevo jefecillo y empieza a señalar todo y a decir: “(es)ta mal, (es)ta mal”. Como chiste es malo, pero como descripción es realista.

Otra de las contribuciones (o más bien falta de) es cuando los padres decidieron dar en outsourcing a la educación de los hijos. De acuerdo a José Mújica: “En la casa se aprende a: saludar, dar las gracias, ser honesto, ser puntual, ser correcto, hablar bien, no decir groserías, respetar a los semejantes, ser solidarios, comer con la boca cerrada, no robar, no mentir, cuidar la propiedad y la propiedad ajena, ser organizado. En la escuela se aprenden: matemáticas, castellano, ciencias, estudios sociales, inglés, geometría y se refuerzan los valores que los padres y madres han inculcado en sus hijos.”

De ninguna manera es regresar a tiempos pasados. Es que cada quien asuma su responsabilidad: los padres, las escuelas y la sociedad en general ya que solo se hablan de derechos, pero jamás se nombran obligaciones. Ta mal.

Tan mal que, añadiendo la ignorancia que hace que el pueblo sea manipulable al antojo de unos cuantos, se presentaron dos actos barbáricos de linchamiento: quemaron vivos a “supuestos robachicos” que “al menos” habían robado a dos menores. Así salió la noticia en el primer caso.

Resulta que, como ya ha sucedido en el pasado, en uso del “derecho a la libertad de expresión” circuló la falsa noticia de que una banda de robachicos se robaba a los menores para tráfico de órganos. En Veracruz, se fincaron responsabilidades a un par de personas poco inteligentes o que se comportaron con poca inteligencia, creando una psicosis al inventar balaceras. Por descontado que salieron a defenderse con el tema de sus “derechos humanos”.

Cuando Ebrard era el encargado de la seguridad en la Ciudad de México, lincharon en Tláhuac a tres elementos encubiertos que estaban investigando el tema de narcóticos y no intervino la policía. Los macheteros cercenaron la mano de un policía. Vienen las defensorías a decir que es culpa de la sociedad, de la iglesia, de la educación más no de los profesores, en fin. Todos tienen culpa menos los que llevan a cabo los actos.

¿Esa barbarie la hubiera prevenido la materia de civismo?¿la nueva Constitución moral prevendrá para el futuro que no haya más actos barbáricos? Solo el tiempo lo dirá, pero ciertamente que ayuda la educación desde la casa y la escuela a enseñar -concientizar- a tener un México civilizado.

El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA.

Opine usted: morenotrip@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.