Monterrey

Cómo va la economía de México

OPINIÓN.
ENTORNO MACR-ECONÓMICO
Gabriela Siller
gsiller@bancobase.com
23 marzo 2017 7:59 Última actualización 23 marzo 2017 8:30
Gabriela Siller, economista.

Gabriela Siller, economista.

Los indicadores de crecimiento económico al cierre del 2016 y las más recientes conversaciones entre oficiales de México y Estados Unidos indican que el escenario económico y político al inicio del 2017 parece estar mejorando. La relación con el nuevo Gobierno de Estados Unidos aparentemente va por buen camino. Aunque la retórica de Donald Trump no ha cambiado, son menos sus tuits en relación a México y la postura de su gabinete es de mayor colaboración con México.

En noviembre del año pasado, después de las elecciones y hasta la primera mitad de enero, el miedo y la incertidumbre sobre la forma de gobernar de Donald Trump generaron volatilidad en los mercados financieros locales y recortes a las expectativas de crecimiento en México, adelantándose a lo que pudo ser una salida de los Estados Unidos del TLCAN o una confrontación comercial.

Por ahora esa retórica agresiva contra México parece que fue tan sólo una estrategia política y de negociación. Incluso, debido a la profunda depreciación del peso, en el cuarto trimestre se dio un repunte de las exportaciones no petroleras, lo cual contribuyó con el buen desempeño del crecimiento económico del 2016.

Sin embargo, no todo es positivo. Durante los primeros dos meses del año el consumo se pudo haber desacelerado como consecuencia de un deterioro en la confianza del consumidor, indicador que cayó a mínimos en registro. El desplome de la confianza y el debilitamiento del consumo estuvieron relacionados con la incertidumbre sobre la estabilidad económica, a lo que se sumó un incremento en los precios de la gasolina, que tuvo un fuerte impacto en la opinión pública.

Como consecuencia de un menor crecimiento del consumo durante los meses de enero y febrero, existe la posibilidad de que el crecimiento económico del primer trimestre muestre una desaceleración. Un crecimiento económico desacelerado no sería la antesala a una recesión, sólo consecuencia de una menor confianza e incertidumbre. Aunque el camino que seguirá la economía durante el 2017 y el futuro de las relaciones con Estados Unidos no es tan negativo, no se puede cantar victoria, pues existen varios riesgos que pueden desestabilizar el escenario actual hacia uno negativo. Entre los riesgos se destaca:

1.- La renegociación del TLCAN. El desempeño de los mercados financieros así como de la economía real de México dependerán del resultado de las negociaciones en relación al TLCAN, pues lo que por ahora parece beneficiará al país, como la posibilidad de una mayor integración con Estados Unidos, no se sabe que concesiones tendrá que hacer México y si el tono de cooperación se pueda tornar en uno de confrontación.

2.- Las elecciones presidenciales de 2018. A partir de la segunda mitad del año el tema de las elecciones comenzará a ser relevante, por lo que la adopción de posturas anti mercado o radicales por parte de los candidatos podría generar confusión y nerviosismo entre los inversionistas, por lo que las encuestas electorales serán seguidas de cerca.

3.- Un posible recorte de la calificación crediticia. El lento crecimiento económico, el alto nivel de deuda pública como proporción del PIB y la dependencia de la cuenta financiera para financiar el déficit de la cuenta corriente ponen en riesgo la calificación de la deuda soberana de México, que mantiene una perspectiva negativa por parte de las tres mayores agencias calificadoras. Este riesgo es mayor por el próximo cambio de gobierno, la posibilidad de un menor crecimiento económico y una posible interrupción de los flujos de inversión extranjera directa y de cartera.

Todavía es muy pronto para definir con claridad cuál será el desempeño económico del país durante el año, pues las perspectivas positivas descansan principalmente en supuestos de una mayor cooperación con el actual gobierno de Estados Unidos. Actualmente, el escenario más probable apunta a un crecimiento económico en México de 1.8 por ciento al cierre del año.

La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.