Monterrey

Cómo reducir el servicio de la deuda de Nuevo León

OPINIÓN. El Congreso local autorizó al Gobierno del Estado la contratación de MÁS deuda, la cual puede incluso superar los 9 mil millones de pesos, es decir, MÁS de un 20 por ciento de la deuda actual.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A. Pérez Valtier
mperezv@perezgongora.com

15 marzo 2017 9:15 Última actualización 15 marzo 2017 9:15
Marco A. Pérez Valter, especialista en estudios económicos y de finanzas públicas.

Marco A. Pérez Valter, especialista en estudios económicos y de finanzas públicas.

Actualmente, casi la totalidad de la deuda del gobierno de Nuevo León se encuentra contratada con Instituciones bancarias, ya sea de la Banca Comercial Privada, o de la Banca Gubernamental (Banobras), y en ambos casos, el pago de los intereses se encuentra referenciado a la Tasa Interbancaria de Equilibrio (TIIE) más una sobre tasa, que en algunos casos supera el 2 por ciento anual.

De los 42 mil 700 millones de pesos que debe el Gobierno del Estado, unos 13 mil 700 millones se le deben a Banobras, mientras que con la Banca Privada Comercial el adeudo es de casi 29 mil millones de pesos.

Considerando que la TIIE tan sólo el año pasado se incrementó en 225 puntos base (2.25 por ciento) y que las mejoras en la reestructura son de sólo unos 100 puntos base (un 1 por ciento), el pago de intereses seguirá creciendo, y si a esto le sumamos que el Congreso local le autorizó al Gobierno del Estado la contratación de MÁS deuda, la cual puede incluso superar los 9 mil millones de pesos, es decir, MÁS de un 20 por ciento de la deuda actual, el pronóstico no es nada favorable para las finanzas públicas de Nuevo León.

Ante este escenario de crecientes pagos por intereses de la deuda gubernamental, las presiones para seguir reduciendo el gasto en inversiones productivas se irá acrecentando también, por lo que las perspectivas de un repunte en el crecimiento económico de la entidad, lidereado por el gasto público estatal, se ven lejanas.

¿Qué se puede hacer? Bueno, pues una opción es buscar una mayor reducción en el costo de la deuda gubernamental de Nuevo León, que se puede obtener si la deuda actual se titula en Certificados de Tesorería de la Federación (CETES) los cuales, al ser considerados como instrumentos libres de riesgo, por ser emitidos por el Gobierno Federal, pagan una tasa de interés incluso inferior a la TIIE, lo cual podría representar ahorros superiores a los 200 puntos base (2 por ciento anual).

En este caso, el Gobierno Federal emitiría una serie especial de CETES, y con estos recursos se liquidarían las deudas bancarias del Estado. La Federación tendría en garantía las participaciones en impuestos federales.

Incluso, se podría incursionar en la opción de que sea el propio Estado el que emita estos Certificados de Tesorería, que en este caso serían Estatales, pero con la garantía o el aval del Gobierno Federal, para aspirar a una tasa de colocación similar a la de los CETES federales.

Incluso, en una alternativa más agresiva, estas nuevas emisiones de CETES o de Certificados Estatales, podrían emitirse en Unidades de Inversión (UDIs) que ante los incrementos que se avecinan en la inflación, pueden ayudar a evitar que el pago de intereses aumente mucho, ya que el porcentaje en el que aumentan los precios, se traspasa al principal adeudado, reduciendo así el pago de intereses sólo al componente real.

Es decir, en un instrumento denominado en UDIs, la tasa de interés pactada es REAL, no nominal, ya que la inflación se acumula al principal adeudado. Por ejemplo, si la tasa nominal de interés es del 7 por ciento anual, pero la inflación es del 5 por ciento, el pago de intereses en un instrumento denominado en UDIs sería de solo 2 por ciento, que es el interés REAL, mientras que el 5 por ciento en el que aumentó la inflación, se paga pasándolo al monto del crédito adeudado.

De esta manera, el pago de intereses se puede reducir aún más, pues en este ejemplo, en lugar de pagar un 7 por ciento anual, el pago sería de solo un 2 por ciento, lo que reduce el servicio de la deuda en un 71.4 por ciento.

Finalmente, hay que recordar que la nueva Ley de disciplina financiera para los estados y municipios, prevé la posibilidad de que la Federación pueda avalar la deuda de los Estados, buscando precisamente reducir el costo de la misma, al ofrecer una garantía federal, con menor riesgo.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzaspúblicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.