Monterrey

¿Cómo funciona el semáforo de la deuda de los estados?

OPINIÓN. La SHCP instrumentó tres indicadores diferentes que se van a monitorear, y la conjunción de estos resultados es la que determinará si la deuda estatal se clasifica como: Sostenible, en Observación, o Elevada.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A. Pérez Valtier
mperezv@perezgongora.com
02 agosto 2017 8:50 Última actualización 02 agosto 2017 8:50
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

En mi nota pasada abordaba este tema del semáforo de la deuda en Estados y Municipios, y señalaba algunas inconsistencias entre la información que presentó la Secretaría de Hacienda para el Estado de Nuevo León, y la que oficialmente se reporta en la cuenta pública del Estado, lo cual llama a una explicación por parte de alguna autoridad competente.

Para entender este tema del semáforo de la deuda, lo primero que hay que comentar, es que la SHCP instrumentó tres indicadores diferentes que se van a monitorear, y la conjunción de estos resultados es la que determinará si la deuda estatal se clasifica como: Sostenible, en Observación, o Elevada.

Un estado con deuda elevada, no podría acceder a más deuda. Si la calificación es en Observación, se puede endeudarse hasta en un 5 por ciento de sus Ingresos de Libre Disposición (ILD), mientras que un estado con deuda calificada como Sostenible, se puede endeudar hasta en un 15 por ciento de sus ILD.

Los ILD se definen como los ingresos propios recaudados por cada entidad federativa, más las participaciones en impuestos federales (Ramo 28 presupuestal) deduciendo los recursos transferidos a los Municipios.

Los tres indicadores que configuran el semáforo de la deuda son los siguientes: 1). Deuda pública y Obligaciones de pago como proporción de los ILD, 2). Servicio de la Deuda pública y Obligaciones como proporción de los ILD, y 3). Obligaciones de corto plazo más pasivos con proveedores y contratistas, como proporción de los ingresos totales.

Las obligaciones de pago incluyen compromisos de gasto que si bien no se clasifican legalmente como deuda, existe contractualmente una obligación de un pago periódico, tal es el caso de las obras realizadas mediante Asociaciones Público Privada, o de Proyectos de Prestación de Servicios, donde el que se endeudó fue el particular, pero para el Estado queda un compromiso de pago periódico, como es el caso de la Torre Administrativa.

Cada indicador de los tres ya señalados, puede tener calificación de alta, media o baja. (al final)

Nuevo León reporta un endeudamiento MEDIO, de 117.3 por ciento como proporción de sus ILD, (a pesar de lo mucho que se criticó el nivel de la deuda) mientras que los otros dos indicadores también se reportan en nivel MEDIO, (10.9 y 8.5 por ciento) por lo que los tres indicadores muestran luces amarillas y configuran la calificación global de endeudamiento SOSTENIBLE.

Si bien el reglamento de la Ley prevé que se puede pasar a LUZ ROJA, a pesar de tener un nivel de deuda total en luz AMARILLA, cuando los otros dos indicadores pasan a nivel ALTO, es interesante señalar que el reglamento es omiso en señalar que pasaría si SOLO UNO de los dos indicadores restantes pasara a luz ROJA, lo cual es probable que le ocurra a NL próximamente.

Esto es así porque el servicio de la deuda se incrementará fuertemente en 2018 debido a dos factores, primero, por la mayor deuda aprobada por el Congreso para este año, la cual representa casi un 20 por ciento más, y segundo, por el alza en las tasas de interés.

Estos factores podrían hacer llegar el segundo indicador (servicio de la deuda a ILD) al umbral del 15 por ciento y pasaría a LUZ ROJA, situación que seguramente haría la modificación a endeudamiento ELEVADO.

Deuda y Obligaciones / ILD Servicio Deuda / ILD Deuda CP / I totales
BAJO: Hasta 100 por ciento Hasta 7.5 por ciento Hasta 7.5 por ciento
MEDIO: > 100 y hasta 200 > de 7.5 y hasta 15 > de 7.5 y hasta 12.5
ALTO: > de 200 > de 15 > de 12.5

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.