Monterrey

Colaboradores reconocidos = empresas exitosas

OPINIÓN. En la realidad empresarial muchas veces no se motiva porque se desconoce cómo hacerlo y no porque no se quiera hacer. Y cuando eso sucede, lo importante es tomar acción en el tema ya que la motivación es fuente de salud y desempeño organizacional.
OPINIÓN ACADÉMICA UDEM
Benito Flores y Zelim Alvarez
17 agosto 2017 10:41 Última actualización 17 agosto 2017 10:41
Empresa exitosa.

Empresa exitosa.

Muchos especialistas en gerencia señalan que es maravilloso tener un colaborador motivado dentro de la organización, ya que un empleado motivado tiene ganas de hacer las cosas, disfruta el trabajo y está dispuesto a ir más allá del deber.

Sin embargo, motivar al colaborador no es precisamente el punto fuerte de muchas compañías. Estudios de la American Management Association revelan que el 55 por ciento de los empleados norteamericanos no acuden a su trabajo realmente motivados –acuden porque “de algo hay que vivir”. Otros estudios revelan niveles similares de motivación en México.

Motivar es al mismo tiempo un arte que una ciencia. La motivación tiene que ver con tener motivos para hacer un esfuerzo superior que de otro modo no se haría. Lo interesante es que en la realidad empresarial muchas veces no se motiva porque se desconoce cómo hacerlo y no porque no se quiera hacer. Y cuando eso sucede, lo importante es tomar acción en el tema ya que la motivación es fuente de salud y desempeño organizacional.

Empecemos por lo más sencillo. ¿Sabe usted cuál es uno de los motivadores más poderosos? El reconocimiento. Su importancia no debe ser ignorada. “Puedo vivir con un cumplido por tres meses” dijo el célebre Mark Twain. La razón de que el reconocimiento sea tan poderoso es que nos ayuda a sentirnos parte de un grupo, sentirnos importantes y realizados haciendo nuestra función.

Hace poco los autores preguntábamos a un empleado que se jubilaba después de 34 años de servicio en una planta industrial: “¿Cuál fue el momento más memorable que vivió en la compañía?”, a lo que él respondió de inmediato: “El día que me dieron el premio del empleado del año. Me acompañaban mi esposa e hijos y muchos compañeros de trabajo, y me lo dio el vicepresidente de la región; ¡ese momento me dio fuerzas para trabajar por 10 años más!”. Reconocer consiste en identificar el desempeño sobresaliente y premiarlo, lo que elevará el orgullo y el engagement del empleado, y lo motivará a trabajar más y mejor, ¡y eso es bueno para todos!

Estudios realizados en la UDEM indican que sólo el 50 por ciento de las empresas medianas y grandes en el Noreste de México tienen sistemas formales de reconocimientos. El número es menor en empresas pequeñas. El renombrado autor Daniel Pink sostiene que reconocer a los empleados es la labor relacionada con el personal que menos hacen los gerentes.

¿Qué reconocer? ¡Todo! Llegar temprano, alcanzar los objetivos del año, ofrecer atención superior a los clientes, no tener accidentes, la buena actitud, cumplir 10, 20 ó 30 años de servicio, hacer contribuciones sobresalientes a la empresa, lograr una certificación.

¿Cómo reconocer? (vea los libros The Wow Workplace y Reasons 2 Reward). Hay reconocimientos informales y formales. Los primeros incluyen felicitaciones (mejor en público), cartas, días libres y lugares especiales de estacionamiento. Los segundos incluyen bonos, nombramientos (empleado del mes, mejor círculo de calidad), promociones, premios por productividad, bonos por asistencia y acciones de la compañía.

Algunas advertencias y secretos sobre reconocimientos:
-El reconocimiento más apreciado es el dinero
-No reconozca si no hay un desempeño sobresaliente
-Sea justo y equitativo (los empleados lo ven todo)
-No se aferre a logros y reconocimientos pasados sino busque algo nuevo o reciente
-Muchos reconocimientos no implican gastar dinero, sino simplemente valorar el trabajo del colaborador

Las mejores compañías para trabajar tienen sistemas formales de reconocimientos. Y no es raro ver que invierten de 1.0 a 2.5 por ciento del valor de su nómina en reconocimientos. Hacerlo eleva el sentido de pertenencia y ayuda al colaborador a satisfacer la máxima necesidad humana: sentirse realizado. ¿Busca la excelencia? Reconozca mucho.

Ahí está la máxima gerencial: lo que se reconoce, se hace mejor.

Flores tiene Doctorado en Administración Educativa por UT Austin. Es profesor universitario desde hace 25 años y actualmente es director y profesor de la División de Ingeniería de la UDEM y es miembro de la Junta de Directores de la Sociedad Americana para la Calidad (ASQ).
Alvarez tiene un Doctorado en Ciencias Administrativas de la EGADE Business School. Ha trabajado en la industria de consumo, de autopartes y en consultoría. Desde hace 14 años trabaja en la industria de educación superior, ha dirigido la carrera de Lic. en Mercadotecnia Internacional y actualmente es profesora titular en la Escuela de Negocios de la UDEM.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.