Monterrey

Coahuila y el PRI

Opinión.  El PRI vive una crisis ante la falta de resultados del
gobierno federal. Si a eso le sumamos los escándalos de corrupción, las violaciones de derechos humanos y la pifia de recibir a Donald Trump, parecería que el nuevo mantra del gobierno es “Joder a México”…y de paso al partido.
ENTRADA LIBRE

SERGIO LÓPEZ RAMOS
slramos2020@gmail.com​
01 noviembre 2016 8:37 Última actualización 01 noviembre 2016 11:21
Sergio López Ramos

Sergio López Ramos

El próximo año se celebrarán elecciones de Gobernador, Diputados
Locales
y Ayuntamientos en los estados de Coahuila, México y Nayarit.

Esta última entidad, ya ha sido gobernada por partidos distintos al
Partido Revolucionario Institucional (PRI), aunque el Estado de México y Coahuila continúan sin conocer la alternancia política.

En los últimos doce años y gracias a la ausencia de un Presidente de la República que interfiera en la toma de decisiones para la sucesión local, Humberto Moreira, el profesor que fue Gobernador de Coahuila y que se hizo famoso en redes sociales por bailar cumbia, logró lo que pocos políticos mexicanos han logrado: encumbrar a su hermano Rubén como su sucesor en la Gubernatura del Estado.

Humberto Moreira pidió licencia como Gobernador y fue elegido como
Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI en el año 2011, con el principal objetivo de llevar a buen puerto la elección de Enrique Peña Nieto como candidato presidencial del partido, así como armar la estructura electoral con la cual pelear las elecciones presidenciales del 2012.Pero el escándalo de la deuda estatal explotó.

Por supuesto, siguiendo los usos y costumbres de la política mexicana,
Humberto Moreira tuvo que renunciar a su puesto en el CEN del PRI, fue exiliado al ostracismo político y recibió una beca del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación para cursar sus estudios de posgrado en España. Esta situación no alteró los resultados de las elecciones locales del 2011 y su hermano, Rubén, fue elegido Gobernador de Coahuila con un aplastante 60 por ciento de los votos.

Hoy, a menos de un año de celebrar elecciones en Coahuila, según la encuesta de preferencias electorales de Consulta Mitofsky el PRI sigue siendo el favorito para ganar la Gubernatura del Estado, mientras que en la oposición el Partido Acción Nacional se encuentra en segundo lugar en intención del voto.

De acuerdo con los resultados de la misma encuesta de Mitofsky, el político mejor posicionado dentro del partido que hoy gobierna la entidad es Miguel Ángel Riquelme Solís, aunque varios actores políticos del PRI ya han manifestado su intención de participar como pre-candidatos y buscar la nominación de su partido. Y dentro de la oposición, el personaje mejor posicionado es Guillermo Anaya
Llamas
. Pareciera que el PRI puede ganar fácilmente aunque todo puede pasar.

A nivel nacional, el PRI vive una crisis ante la falta de resultados del
gobierno federal. Si a eso le sumamos los escándalos de corrupción,
las violaciones de derechos humanos y la pifia de recibir a Donald Trump, parecería que el nuevo mantra del gobierno es “Joder a México”…y de paso al partido.

Y si el PRI decide que el método de elección del candidato no sea por consulta a las bases sino convención de delegados o candidatura de unidad, entonces el PRI de Coahuila podría enfrentar fracturas e incentivar a que diversos actores políticos busquen posiciones en otros partidos, poniendo en juego la posición del PRI.

Mientras tanto, en el PAN parece que están más preocupados por la
candidato presidencial del 2018 que ganar las elecciones locales del 2017.

Sería sano que los coahuilenses exploraran la posibilidad de una tercera candidatura, con nuevos actores, con un reconocido liderazgo por su compromiso con la entidad y sobre todo, con nuevas propuestas para elevar la calidad del debate. En fin, todo puede suceder.

* El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey y candidato de la Maestría en Ciencia Política y Política Pública de la Universidad de Guelph.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.