Monterrey

China, una economía en riesgo

OPINIÓN. Su gobierno ha trabajado en un esquema que consiste en el reconocimiento interno y externo de sus productos.
ENTORNO
MACROECONÓMICO 

GABRIELA SILLER
07 enero 2016 10:14 Última actualización 07 enero 2016 10:37
Gabriela Siller

Gabriela Siller

En los últimos meses China ha sido el centro de atención de bancos centrales, inversionistas y mesas financieras. La baja de los precios de los commodities, la poca demanda y la publicación de datos débiles han sido parte de una fórmula de incertidumbre sobre el rumbo de dicha economía.

China se ha caracterizado como un país importante en materia de comercio exterior. Su gobierno ha trabajado en un esquema que consiste en el reconocimiento interno y externo de sus productos.

Aunque en el pasado, China nunca consideró al comercio exterior como una actividad económica importante, ya que se sentía autosuficiente, en la actualidad es uno de los países que lidera la transacción de mercancías.

Los años de 1979 y 1994 fueron momentos importantes para la economía asiática. Durante este periodo de tiempo se expandió el comercio exterior convirtiéndose en una gran potencia comercial empujada por reformas y políticas implementadas por el gobierno.

Luego de 1994 se adoptaron medidas diferentes para consolidar las emprendidas en 1979 enfocándose en los campos monetarios, fiscal, financieros y del intercambio externo.

El comercio exterior creció rápidamente, pasando de 18.1 miles de millones de dólares (mmdd) en exportaciones en el año de 1980 a 121 mmdd en 1994, mientras que las importaciones pasaron de 20 mmdd a 116 mmdd en el mismo periodo mencionado. Entre 2002 y 2008, las tasas de crecimiento de las exportaciones e importaciones fueron de dos dígitos. Sin embargo, durante la crisis económica de 2009, las exportaciones cayeron 16 por ciento y las importaciones lo hicieron en 11 por ciento. Los dos años siguientes, China se recuperó en medio de un panorama inestable en la economía mundial.

Desafortunadamente, las tasas de crecimiento no fueron sostenidas y en 2011 se comenzó a ver una economía aletargada, coincidiendo las menores tasas de crecimiento de comercio exterior con las del PIB, esto debido a la gran dependencia del crecimiento económico con el desarrollo de un sector manufacturero competitivo y orientado a la exportación. Hasta octubre de 2015 (último dato disponible), las exportaciones habían caído 6.97 por ciento de manera anual, mientras que las importaciones lo hicieron en 18.88 por ciento para el mismo periodo, mostrando una desaceleración cada vez más marcada. Si bien la manufactura estaba cayendo, el sector servicios mostraba buen desempeño. Sin embargo, el último dato mostró que en diciembre 2015 el PMI de servicios se colocó en 50.2 puntos, su nivel más bajo en 17 meses. Lo anterior indica que la debilidad económica de China ya se contagió al sector servicios y que la “bola de nieve” de la desaceleración va más rápido de lo que se esperaba, siendo un factor que seguirá siendo noticia durante todo el 2016.

* Economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.


Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.