Monterrey

Cemex reduce huella de carbono con sustitutos de Clinker

Vicente Saisó, director de Sustentabilidad de la cementera explicó que han integrado a sus productos residuos de acero, cenizas o escoria granulada que hacen que el producto mantenga sus propiedades y así reducir la utilización de clínker.
Sonia Coronado
25 abril 2014 1:48 Última actualización 25 abril 2014 5:0
[Bloomberg] Cemex propondrá la emisión de obligaciones convertibles que ofrecerá como intercambio de las emisiones que actualmente tiene en circulación.  

El cemento gris, cuyo proceso es intensivo de carbono, está compuesto por 95 por ciento de clínker. (Bloomberg)

MONTERREY.- Con la finalidad de reducir la huella de carbono a la atmósfera, Cemex amplía su portafolio de productos, desarrollando nuevas soluciones, que hacen que el proceso de éstas sea más amigable con el medio ambiente.

Vicente Saisó, director de Sustentabilidad de Cemex, explicó que han integrado a sus productos residuos de acero, cenizas o escoria granulada que hacen que el cemento mantenga sus propiedades y, así reducir la utilización de clínker.

“Para apoyar a la sustentabilidad y reducir la huella de carbono hemos desarrollado soluciones, donde hemos incorporado residuos de otras industrias como la acerera o la termoeléctrica, que al incorporarlos le dan buenas propiedades (al cemento) y logramos reducir el uso de clínker”, dijo.

Añadió que “para minimizar aún más el impacto ecológico de nuestras operaciones, reemplazamos el clínker con materiales cementantes alternos como cenizas volantes de plantas de energía, escoria granulada de alto horno y ceniza volcánica”.

El cemento gris, cuyo proceso es intensivo de carbono, está compuesto por 95 por ciento de clínker y el resto de otro componente que usualmente es sulfato de calcio.

El clínker se obtiene mezclando arcilla, caliza y óxido de hierro en un horno a 1,450 grados centígrados.

“Estamos resolviendo un problema de basura, porque en vez de que esos desechos se vayan a un relleno sanitario nos los envían y lo incorporamos a nuestros productos”, explicó el director de Sustentabilidad.


Añadió que “para minimizar aún más el impacto ecológico de nuestras operaciones reemplazamos el clínker con materiales cementantes alternos como cenizas volantes de plantas de energía, escoria granulada de alto horno y ceniza volcánica”.

De acuerdo con información pública de la propia compañía, en 2013 el factor clínker total disminuyó aproximadamente ocho por ciento en comparación con 1990.

En ese mismo periodo de comparación, las emisiones netas de CO2 se redujeron 24 por ciento, evitando 7 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono al ambiente.

Por otra parte, el directivo señaló que iniciarán, en otros países, el lanzamiento de su certificación Ecoperando, desarrollada para proyectos de construcción con características sustentables.

“El lanzamiento más próximo será en Centro y Sudamérica, y el norte de Europa, las normas establecen los estándares de eficiencia energética. Ya también estamos explorando Europa oriental”.

Agregó que la velocidad con la que se otorguen las certificaciones, dependerá mucho de que los desarrolladores deseen invertir en proyectos sustentables, tendencia que tiene gran auge en Europa y Estados Unidos.

No pretendemos sustituir a otras certificaciones internacionales de construcción, como LEED o BREEAM, sino que queremos ser un complemento, donde podamos promover prácticas sustentables en la industria de la construcción”.

Al ser cuestionado en qué tipo de soluciones o certificaciones trabajan para la población que opera bajo el esquema de autoconstrucción, el director de Sustentabilidad explicó que para este segmento se desarrollan productos como el aislamiento térmico, que aunque no son altos consumidores de energía, principalmente en aire acondicionado, éstas soluciones les permitirán algunos ahorros.

“A ellos les vamos a vender más confort, que ahorro energético, pero definitivamente la oferta va a ir mejorando para el constructor tradicional”, explicó.