Apuestan las constructoras por ‘los depas sardina’
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Apuestan las constructoras por ‘los depas sardina’

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Apuestan las constructoras por ‘los depas sardina’

Uno de las causas es porque el promedio de las familias bajó a 2.5 personas.

Redacción
05/06/2018

Departamentos cuyos desarrollos están equipados con dispositivos lock-off -que permiten bloquear la energía como en los hoteles-, un salón multimedia, dos áreas de videojuegos, una sala de cine cerrada y con zonas de co-working y de yoga, entre otras cosas, son las comodidades con las que sueña vivir todo profesionista en el centro de Monterrey.

Estas viviendas están hechas para que sus inquilinos pasen el menor tiempo posible dentro de ellas, pues se trata de ‘departamentos sardina’ con una superficie de 35 a 60 metros cuadrados (m2) y donde su pequeñez es compensada con hasta 20 diferentes amenidades, incluidos gimnasios, huertos urbanos, community closet y dos niveles de áreas comerciales.

Esto se puede encontrar en el desarrollo KYO Constella, un concepto mixto de 378 departamentos y que impulsa espacios en el centro Monterrey.

A la fecha, en Monterrey, CDMX y Guadalajara tres de cada 10 ‘depas’ a la venta son de 45 a 60 m2, según estimaciones de Coldwell Banker y la consultora Tinsa.

Marisol Becerra, directora técnica de Tinsa, explicó que la creciente oferta y demanda de hogares pequeños se debe principalmente al encarecimiento de la vivienda, derivada a su vez de la falta de tierra en las grandes urbes del país.

“Cada que el metro cuadrado comienza a ser más caro se busca ofertar y comprar vivienda más pequeña”, coincidió David Hoffs, director corporativo de estrategia de la desarrolladora Quiero Casa.

Mientras que un ‘depa’ de 100 m2 en la delegación Benito Juárez (CDMX) cuesta más de cuatro millones de pesos, uno de 60 m2 en la misma zona anda en poco más de dos millones.

La demanda de estos espacios la impulsan los Millennials -jóvenes de entre 20 y 35 años-, que prefieren vivir en zonas céntricas de las ciudades y tener amenidades en los complejos, al sacrificar espacio por calidad de vida, señaló Óscar Navarro, director comercial de Coldwell Banker.

Agregó que esta generación está dispuesta a pagar 2.7 millones de pesos por un departamento, lo que se ajusta con el precio de las viviendas verticales de menos de 65 metros cuadrados.

Otra razón de la mayor oferta de ‘los depas sardina’ es que el número de habitantes por hogar se ha reducido. Hace cinco años el promedio de personas en una vivienda era de 3.5 y ahora es de 2.5 personas, dijo Hoffs.

“La configuración familiar hace 10 años era de cinco integrantes por vivienda, hoy tenemos una participación importante de familias con sólo un hijo, sin ellos o gente que vive sola. Ya no necesitamos espacios tan amplios como antes”, indicó Becerra.