Monterrey

¿Por qué los políticos mienten?

OPINIÓN. Donald Trump, un payaso que pudiera convertirse en Presidente porque dice cosas que un pueblo quiere oír.
DESDE TEXAS….
Javier
Amieva
22 febrero 2016 8:45 Última actualización 22 febrero 2016 8:57
Trump se perfila como el candidato puntero para contender por la presidencia de EU. (Reuters)

Trump se perfila como el candidato puntero para contender por la presidencia de EU. (Reuters)

Existen conductas comunes en todas las sociedades del mundo, sin importar el gobierno que les rija; la mentira es un factor común que los políticos se ven –casi en todos los casos-, obligados a ejercer como parte de su decálogo, si quieren lograr sus propósitos.

El precio de una mentira simple en labor proselitista, es normal, incluso muchas veces nos damos cuenta que nos están mintiendo, pero es parte de la conducta social; nos gusta oír que nuevos candidatos hablen en contra del gobierno actual, que le desafié y le llame a cuentas; es que queremos oír que tendremos una vida mejor y que elegiremos a alguien que nos guiara y nos ayudara a llegar al éxito sin mucho esfuerzo.

La naturaleza humana es simplemente acomodaticia, la ley del menor esfuerzo nos rige y compele constantemente. ¿No son aquellos placeres sibaritas conectados con unas largas vacaciones sin “hacer nada”, recibir el desayuno aun en el lecho y no tener más preocupación que seleccionar la diversión, el deporte o el pasatiempo que más nos plazca?

Así, que para que preocuparnos de temas que pudieran parecernos ajenos como conocer de historia, de los movimientos sociales y económicos, entre otros, y entonces generalmente pensamos “que de eso se preocupen los políticos”.

Bueno en principio esa es parte de la razón fundamental que subyace en la conducta de aquellos que ven en la política y en los puestos gubernamentales la oportunidad de ejercer poder sobre los otros y con ello obtener mejor posición social y económica; y como resultado a través del trascender como individuos a nuestra endeble calidad humana.

Los políticos, generalmente dicen lo que queremos oír y mienten. Pregonan estos, voz en cuello que ellos nos protegerán, que crearán leyes más equitativas que obligaran al gobierno a darnos.. a darnos muchas cosas.

Es un principio axiomático, fundamentado, el hecho de que un gobierno debe de proteger a sus ciudadanos, brindarles seguridad y una serie de derechos que van desde educación, salud, trabajo, entre otros elementos, y a cambio ese gobierno regirá nuestra vida social y económica; eso es lo que queremos oír.

Los resultados de la mentira, cuando se lleva a los extremos y se utiliza para gobernar siempre traerá resultados desastrosos para la nación toda; sin embargo son raros los casos donde podemos ver y conectar claramente estos resultados que a veces se funden con malos manejos, con corruptelas y todo se pierde en la corta memoria política que el ciudadano común tiene.

Hoy tenemos un preclaro ejemplo de lo que les comento en la carrera electoral en Estados Unidos. Los engaños que utilizo George Bush durante su gobierno – seguramente de buena fe pensando que hacia un bien a su país-, alcanzaron a su hermano Jeb, quien le ayudo más allá de lo permitido y con ello ganaron el segundo término presidencial de George Bush. Hoy los ciudadanos castigan a Jeb Bush hasta el punto de hacerlo dimitir de su candidatura.

George Bush mintió abiertamente desde su candidatura; quien no recuerda su famoso “lean mis labios”; diciendo entre dientes “no más impuestos”; y en un juego de palabras solo explicables e Inglés decía “Ya sabrán de Impuestos”, mentira recurrente.

Bush, -o el y su gabinete-, mintieron cuando no encontraron “armas de destrucción masiva” en Irak pero dijeron haberlo hecho, lo que condujo a los Estados Unidos (EU) a la guerra más cara de su historia. George Bush mintió durante sus elecciones de segundo término y envolvió a su hermano en una historia no muy clara de conteo de votos en Florida donde su hermano era gobernador, el ganó pero hoy su hermano pierde.

Pero, para terminar esta columna dedicada a la mentira política; mencionare al rey de los mentirosos, a Donald Trump, un payaso que pudiera convertirse en Presidente porque dice cosas que un pueblo quiere oír: “Habrá mas de todo”, “los mexicanos nos han robado nuestros empleos”; y hasta el llegar a ofender a una figura para nosotros como mexicanos, no solo inocente y embajadora de la buena voluntad : “El Papa es –marioneta- manejado por el gobierno de México”; sin embargo este mentiroso pudiera ser el próximo Presidente de EU.

¿Cree usted esto Posible?

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.