Monterrey

Anticipa Hacienda registro del remanente de Banxico para mejorar finanzas al primer trimestre del año

OPINIÓN. Con resultados negativos en materia de recaudación tributaria, resulta muy entendible el querer “anticipar” el registro del remanente de Banxico de 321.7 miles de millones de pesos, para mostrar mejores indicadores de ingresos y un resultado presupuestal más favorable al real.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A. Pérez Valtier
mperezv@perezgongora.com
31 mayo 2017 9:35 Última actualización 31 mayo 2017 10:0
Marco A. Pérez Valter, especialista en estudios económicos y de finanzas públicas.

Marco A. Pérez Valter, especialista en estudios económicos y de finanzas públicas.

A diferencia del año pasado, cuando los ingresos que percibió la Secretaría de Hacienda provenientes del remanente de Operación del Banco de México, los registró hasta el segundo trimestre del 2016, en este año, esos ingresos extraordinarios los contabilizaron en el primer trimestre, para mostrar indicadores de ingresos más favorables, ya que la recaudación tributaria mostró un menor dinamismo al registrado en años pasados, acusando incluso crecimientos negativos en el caso del ISR y del IEPS a las gasolinas.

En efecto, considerando los ingresos tributarios que se obtuvieron durante los primeros tres meses del año pasado, los cuales sumaron 723.1 miles de millones de pesos, la recaudación reportada al primer trimestre de este año, de sólo 732.5 miles de millones de pesos, muestra un crecimiento nominal de sólo un 1.3 por ciento, que representa una caída en términos reales del 4.1 por ciento.

En materia de recaudación del Impuesto Sobre la Renta, se tiene que durante el primer trimestre del año pasado se recaudaron 419.1 miles de millones de pesos, mientras que durante los primeros tres meses de este año, la recaudación fue de sólo 420.3 miles de millones de pesos, es decir, un crecimiento nominal de sólo 0.3 por ciento, que representa una caída de 5 por ciento en términos reales.

Es importante señalar que en las estadísticas que reporta la SHCP en su informe al primer trimestre del año, la comparación de ingresos la hace contra la recaudación “programada” para este primer trimestre del año, y no contra la efectivamente recaudada el año pasado, por lo que las tasas de crecimiento de la recaudación aquí presentadas, difieren de las contenidas en el informe al Congreso.

Si analizamos las cifras de recaudación que por concepto de Impuesto sobre la Renta “estimó” percibir la Secretaría de Hacienda en el primer trimestre de este año, de sólo 382.4 miles de millones de pesos, y las comparamos con la recaudación efectivamente percibida durante los primeros tres meses del año pasado, de 419.1 miles de millones de pesos, se pone de manifiesto que la propia Secretaría de Hacienda ya contemplaba una fuerte caída en la recaudación del ISR, incluso en términos nominales, de 36.7 miles de millones de pesos, que son 13.1 por ciento inferiores en términos reales a la recaudación de ISR registrada en el primer trimestre del año pasado.

Por otro lado, en materia del IEPS Federal a las gasolinas, la recaudación “estimada” para los primeros tres meses de este año, de 61.8 miles de millones de pesos, fue muy superior a la realmente percibida el año pasado, de 56.5 miles de millones de pesos, no obstante las tasas de este impuesto, al primer trimestre de este año, serían inferiores a las aplicadas el año pasado, lo que hacía prácticamente inalcanzable esta “estimación”.

En efecto, la recaudación real en este año, de sólo 45.9 miles de millones de pesos, por concepto de IEPS federal a las gasolinas, resultó ser 25.7 por ciento inferior a la “programada” por nuestras autoridades hacendarias, lo cual era de esperarse.

Con estos resultados negativos en materia de recaudación tributaria, resulta muy entendible el querer “anticipar” el registro del remanente del Banco de México de 321.7 miles de millones de pesos, para mostrar mejores indicadores de ingresos y un resultado presupuestal más favorable al real.

Sin duda, la “Jauja” en ingresos tributarios, particularmente del ISR, producto de la reforma impositiva de 2014, llegó ya a su fin, lo que anticipa mayores presiones para reducir el gasto.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzaspúblicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.