Monterrey

¡Animal!... De chicharrón, cabrito y rib eye

¿Desde cuándo nos volvimos gente de ravioli y trufa? Este boom norteño de Rib Eye con sal y chicharrón en guacamole y nuestra gloriosa paleta de cabrito se están guardando en nuestro corazón y cada vez estamos agregando ingredientes a nuestra cocina del fin de semana.
Héctor López
21 mayo 2015 22:14 Última actualización 22 mayo 2015 5:0
Cabrito. (El Financiero)

Somos carnívoros de nacimiento y sabemos hacerlo bien. (El Financiero)

MONTERREY.- ¿Desde cuándo nos volvimos gente de ravioli y trufa? Este boom norteño de Rib Eye con sal y chicharrón en guacamole y nuestra gloriosa paleta de cabrito se están guardando en nuestro corazón y cada vez estamos agregando ingredientes a nuestra cocina del fin de semana.

Somos carnívoros de nacimiento y sabemos hacerlo bien. Por algún motivo hacer fuego con leña o carbón en el asador nos da este sentido de hombría (a las mujeres también les pasa) y de poder que a todos gusta.

Aquí te dejo las cinco cosas que no te puedes perder para la mejor carne asada

Vino, vino y vino. Curiosamente algunos años atrás llevar una botella de vino era signo de debilidad y poca hombría, (si sólo en Monterrey pasa). Ahora el boom de las bodegas de estados aledaños como Coahuila, toman toda la escena en las parrilladas. Escoge vinos clásicos como Cabernet’s, el de Casa Madero está increíble. Y algo ligero para empezar: un Don Leo Pinot Noir, del Valle de Parras.

Querido Betabel. Este tubérculo tomó fuerza desde que algunos restaurantes empezaron a meterlo a sus menús. Nunca falla. Primero hervido y después asado en la parrilla. Por algún motivo la acidez del yoghurt le va bien. Haz una receta de Tzatziki (yogurth griego, pepino, ajo y limón) y aviéntaselo al Betabel encima.

Pan Ácido. Nunca el pan toma el lugar de nuestras tortillas amarillas taqueras para los tacos de carne asada. Pero, este pan de campo terminado en la parrilla con alguna salsa de hierbas (mejor conocida como chimichurri) y por favor, un trozo gigante de mantequilla encima: Sí, sí y sí. La panadería Bread, en Humberto Lobo, tiene los mejores.

Carne. Por favor, deja de comprar las carteras de carne en la vitrina hoy mismo. Y empieza una relación con el carnicero (hablo de propina, no de amor). Te puede recomendar trescientos diferentes cortes que no son Rib Eye (amamos el Rib Eye pero hay otras cosas en el panorama). Asado de tiras, aguja o el rack completo de la costilla de res son buena opción para cambiar la jugada en el carbón.

Termómetro. Nos creemos reyes cuando sacamos el corte perfecto de carne y todos te halagan. ¿Cómo lograrlo? Usa un santo termómetro. Deja la técnica de la mano (sólo para los cocineros que todos los días hacen carne), el termómetro siempre te dice cuando ya está listo: 63C para término medio, 66C para tres cuartos y 70C bien cocida. Deja reposar tu carne por lo menos 10 minutos antes de partirla.