Monterrey

Alquimia contable en los apoyos federales a la CFE

OPINIÓN. El Gobierno Federal reporta como salida de efectivo 161.1 miles de millones de pesos de sus estados financieros, como apoyo a la CFE, pero en realidad este dinero NO lo eroga, ya que el acuerdo es que emitirá deuda pública para pagar ese apoyo, por lo que entonces se debe aclarar el verdadero destino de estos recursos.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A. Pérez Valtier
mperezv@perezgongora.com
28 junio 2017 8:40 Última actualización 28 junio 2017 11:20
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

En notas anteriores, abordé el tema referente al sobregiro en el gasto presupuestal del Gobierno Federal que ejerció el año pasado, el cual alcanzó una cifra inaudita que superó los 700 mil millones de pesos, ubicando el gasto ejercido en los 5.3 billones de pesos (millones de millones), cuando el presupuesto aprobado era de 4.7 billones de pesos y el presupuesto “recortado” era de 4.5 billones de pesos.

El asunto es que la Secretaría de Hacienda matizó este sobregiro, y señaló que más de 320 mil millones de pesos de este mayor gasto, correspondieron a transferencias que el Gobierno Federal realizó a sus Empresas Productivas del Estado, principalmente para apoyos al pago de pasivo laborales, y en concreto, 161 mil millones de pesos correspondieron a la CFE, los cuales son NO recurrentes.

Es decir, buena parte del mayor gasto fue en cumplimiento del compromiso del Gobierno Federal que consistía en un apoyo económico equivalente a la misma cantidad en la que se consiguiera reducir el pasivo laboral en sus empresas productivas, y en el caso de la CFE, el ahorro proveniente de los ajustes al contrato colectivo de trabajo 2016-2018, donde se incrementó en DIEZ años el número de años laborados para tener derecho a una pensión, redundó en una reducción al pasivo laboral de la empresa de ese monto, 161 mil millones de pesos, lo que la hizo acreedora a recibir, por parte del Gobierno Federal, un apoyo económico equivalente.

Así las cosas, en el reporte del gasto ejercido en 2016 por el Gobierno Federal, el gasto de la Secretaría de Energía (SENER) acusa un sobregiro del orden de los 326 mil millones de pesos, por arriba de lo aprobado por el Congreso, y detalla que éste se debió básicamente a los apoyos ya referidos, tanto a PEMEX, por 160.7 miles de millones de pesos, como a CFE por 161.1 miles de millones de pesos.

El asunto es que este sobregiro que se registra como DEVENGADO, por parte de la SENER, primero, NO generó uso de recursos financieros, ya que el apoyo otorgado se materializó mediante la aprobación para emitir DEUDA PÚBLICA del Gobierno Federal por este mismo monto, cuyos recursos serían entregados a la CFE, y segundo, en los estados financieros que reporta la CFE, al cierre de 2016, NO se registra ningún ingreso asociado a este apoyo económico por parte del Gobierno Federal.

Así las cosas, el Gobierno Federal reporta como salida de efectivo 161.1 miles de millones de pesos de sus estados financieros, como apoyo a la CFE, pero en realidad este dinero NO lo eroga, ya que el acuerdo es que emitirá deuda pública para pagar ese apoyo, por lo que entonces se debe aclarar el verdadero destino de estos recursos, que desaparecieron de la chequera del Gobierno Federal.

De hecho, la CFE sólo registra en 2016 un apoyo federal del orden de los 30 mil millones de pesos, pero correspondientes a parte de los subsidios en las tarifas eléctricas, mientras que la reducción en el pasivo laboral se presenta en el Balance, con su correspondiente incremento en el Patrimonio de la empresa, el cual también sube como producto de una revaluación de activos superior a los 200 mil millones de pesos, pero estos incrementos en patrimonio NO conllevan uso de efectivo.

Esperemos que la Auditoría Superior de la Federación haga lo conducente para aclarar el destino de estos recursos que desaparecieron de la chequera de la Secretaría de Hacienda.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.