Monterrey

Algunas preguntas para el precandidato
José Antonio Meade Kuribreña

OPINIÓN. Si bien Meade, tiene una amplia experiencia y una reconocida capacidad profesional, particularmente en el área financiera, donde ha sido el principal responsable de las finanzas públicas del país durante los últimos diez años, es de dominio público que la deuda del Gobierno Federal ha ido en constante aumento.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A.Pérez Valtier
mperezv@perezgongora.com
16 agosto 2017 10:30 Última actualización 16 agosto 2017 10:41
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

A raíz de los acuerdos alcanzados en la última Asamblea General del Partido Revolucionario Institucional, (PRI), ya empiezan a circular algunas versiones sobre la posibilidad de que el actual Secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña, (Pepe Toño) no sólo sea el posible candidato a la Presidencia de la República por este partido político, sino que también sea el candidato ideal que pudiera hacer posible una alianza política, no sólo con el Partido Acción Nacional (PAN), sino muy probablemente también con el Partido de la Revolución Democrática (PRD), dadas las diferencias y la falta de acuerdos entre éste último partido y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), de Andrés Manuel López Obrador.

Si bien Pepe Toño, tiene una amplia experiencia y una reconocida capacidad profesional, particularmente en el área financiera, donde ha sido el principal responsable de las finanzas públicas del país durante los últimos diez años, es de dominio público que la deuda del Gobierno Federal ha ido en constante aumento, no obstante los inmensos ingresos petroleros que se obtuvieron durante el sexenio pasado, adicionados ahora en este sexenio, con el impresionante incremento en la recaudación de impuestos, producto de la reforma impositiva del 2014, al grado de que han más que compensado la caída en los precio del petróleo.

Hecho este preámbulo, las preguntas que me gustaría que respondiera el señor Secretario de Hacienda, son las siguientes:

1. Tanto en 2015 como en 2016, se anunciaron ajustes al Presupuesto de Egresos de la Federación, que si bien en ningún caso se cumplieron, ya que el gasto ejercido fue incluso muy superior al aprobado por el Congreso (en 2016 el sobregiro superó los 553 mil millones de pesos) hubo áreas estratégicas como el Campo, la Educación y la Salud, donde SÍ redujeron su gasto efectivo, entonces, ¿Por qué si hubo más ingreso al presupuestado, no se restituyó el gasto aprobado a estos sectores estratégicos para la economía del país?

2. ¿Por qué en el reporte de las finanzas públicas al cierre del ejercicio 2016, se registra como GASTO EJERCIDO en EXCESO por la Secretaría de Energía, transferencias de ingresos, tanto a PEMEX como a CFE por más de 326 mil millones de pesos, (por concepto de apoyos a las reestructuras en sus planes de pensiones), si estos recursos NO se pagaron en EFECTIVO, sino con COLOCACIÓN DE DEUDA?

Es importante señalar que el reporte de las finanzas públicas donde se da cuenta de los ingresos obtenidos en el ejercicio presupuestal, así como de su correspondiente aplicación, NO SE INCLUYEN LOS INGRESOS POR FINANCIAMIENTOS, por lo que no es correcto incluir como GASTO (aplicación de efectivo) una erogación que fue pagada colocando DEUDA, como es el caso que nos ocupa.

De hecho, en el reporte de la Deuda Pública para ese año 2016, claramente se puede constatar que el reporte de la deuda interna del Gobierno Federal, incluye la nueva deuda colocada para sufragar estos apoyos a PEMEX y a CFE, por 137 mil 639.7 millones de pesos y por 161 mil 80.2 millones de pesos respectivamente.

¿Dónde quedaron entonces esos 321.8 miles de millones de pesos que se registran como gasto (salida de efectivo) de la SENER en apoyos a PEMEX y a CFE?

Peor aún, revisando los estados financieros de la CFE para 2016, NO hay ningún rastro contable de estos “ingresos” por 161.1 miles de millones de pesos que supuestamente le transfirió la Secretaría de Energía a la CFE.

Además, es importante señalar el IMPRESIONANTE crecimiento que ha tenido el Gasto Federal, pues en el año 2000, el gasto presupuestal (Incluyendo Paraestatales), era de solo 1.2 millones de millones de pesos, y el año pasado fue de 5.3 millones de millones, es decir, se multiplicó por casi CUATRO Y MEDIA VECES, cuando la inflación en estos 16 años no alcanzó ni siquiera el 90 por ciento, y no les alcanza.

Es imprescindible que se ofrezca una total transparencia y apertura en el manejo de los recursos públicos, como parte de una buena imagen que hay que conservar, y como dice el refrán: Cuentas claras, amistades largas.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzaspúblicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.