Monterrey

Aciertos y desviaciones de Radio Libertad

OPINIÓN.  Radio NL necesita directivos con probada experiencia en la administración pública de instituciones culturales, no empresariales, no académicas, ni mediáticas
LA PROPIA POLÍTICA
Sara Lozano
slozano@ceenl.mx
09 agosto 2017 10:37 Última actualización 09 agosto 2017 10:37
Sara Lozano

Sara Lozano

¿Cómo explicar la diferencia entre las artes y lo comercial? La cultura tiene sentido y fondo, revoluciona sociedades; lo comercial sólo vende.

Después de la Segunda Guerra Mundial buena parte del presupuesto público alemán se destinó a la restauración de los edificios y espacios públicos emblemáticos, se contrató a un mundo de artistas –arquitectura, escultura, pintura- a sus aprendices y sus operarios. Fue una política pública para recuperar la dignidad de un pueblo vencido por la guerra, porque sabían y saben que las bellas artes trasmiten en 15 minutos de contemplación mucho más que 15 horas de cátedra o de chacoteo.

Hay aciertos en las afirmaciones del Gobernador de Nuevo León, Radio NL necesita más audiencia. Así, las artes requieren de un acompañamiento para ser apreciadas por la “raza”, porque no se puede correr un maratón cuando no se ha conseguido una medalla de 5K. En eso ha fallado la estrategia de las administraciones públicas culturales, pero eso no justifica que la esencia de una radio cultural se modifique.

Es, además, un giro bastante cuestionable porque más allá de intenciones personales, se está usando una instalación pública para mandar mensajes adoctrinadores, cándidos y poco efectivos para el desarrollo personal.

La utopía de cinco días, decía Carlos Monsivais, esa que suena bonito pero al sexto día la realidad la mata. La función pública tiene la obligación de ver por el bien común y eso no se logra cambiando una programación cultural con reconocimientos internacionales por una programación plagada de mensajes alentadores pero simplistas e inútiles. Es el modo cándido, fácil y efímero.

Radio NL necesita directivos con probada experiencia en la administración pública de instituciones culturales, no empresariales, no académicas, ni mediáticas. Necesita a jóvenes artistas que hagan música y secuencias innovadoras, que expresen esa nueva forma de entender al mundo y a la sociedad. Necesita esa corriente de radionovelas de las organizaciones de la sociedad civil, de cualquier ideología, pero con una vocación de cambio y de apertura. Necesita jóvenes productores, guionistas, actores y actrices que a través de la voz cuenten una buena historia. Necesita espacios para escuchar y dialogar con autoridades de cultura, por la cultura y desde la cultura; con organismos descentralizados –CEDH, CTAINL, CEE - , universidades, organizaciones de la sociedad civil.

En 24 horas de programación, durante siete días, hay espacio para la cultura, ejercicios de expresión creativa, la producción, la comunicación, y cualquier forma que deje a la juventud expresar su nueva forma de entender al mundo.

Aún queda espacio para programas de acompañamiento cultural, guías para la exploración de las bellas artes, la promoción de eventos culturales, la trasmisión de conferencias, encuentros. Caben también la divulgación de valores democráticos, derechos políticos, formas de activarse y forjarse una ciudadanía plena.

“Encontrar la luz que te habita” no es un taller, es la recuperación de tu dignidad a través del conocimiento y el ejercicio de tus derechos, en el conocimiento de la propia identidad; es la disciplina que nutre, que forja, que revive una dignidad perdida en siglos de enajenación. Estas ventajas hacen la diferencia entre las bellas artes y lo comercial.

Si hay aciertos en el diagnóstico de Radio NL, no se reflejan en la orientación que se propone en Radio Libertad.

La autora es Consejera Electoral en el estado de Nuevo León y promotora del cambio cultura a través de la Educación Cívica y la Participación Ciudadana.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.