Monterrey

¿20 pesos por dólar?

Opinión. Hay que recordar que en el segundo trimestre del año ya
se observaron salidas netas de capitales por 4 mil millones de dólares y podrían seguir en el año, presionando aún más al alza al tipo de cambio.
ENTORNO MACROECONÓMICO

GABRIELA SILLER
​gsiller@bancobase.com
29 septiembre 2016 10:56 Última actualización 29 septiembre 2016 10:57
Gabriela Siller

Gabriela Siller

El tipo de cambio peso-dólar depende de diferentes determinantes que
van cambiando a través del tiempo. 

Desde mayo, los factores que han provocado en mayor medida los
movimientos cambiarios han sido el proceso electoral de Estados Unidos, el proceso de normalización de tasas en este mismo país y el precio del petróleo. Adicionalmente están los fundamentales económicos de México, los cuales no son tomados en cuenta por el mercado cuando son favorables, pero al deteriorarse empiezan a generar especulación que provoca depreciaciones del peso.

Respecto al proceso electoral de Estados Unidos, después de haber
alcanzado el lunes antes del cierre un máximo histórico de 19.9333
pesos por dólar, el tipo de cambio bajó 49.66 centavos hasta un mínimo
de 19.4367 pesos por dólar durante el overnight, después del primer debate presidencial en donde el mercado consideró que Hillary Clinton tomó ventaja frente a Donald Trump.

Sin embargo, la apreciación fue temporal, ya que es sólo el primero de tres debates y aún falta que se publiquen los resultados de las
intenciones de voto. Cabe destacar que la última encuesta llevada a cabo por Bloomberg en Ohio muestra a Donald Trump a la cabeza
y las intenciones de voto de este estado han resultado ser determinantes en las elecciones de presidente de Estados Unidos desde 1964.

Por su parte, los precios del petróleo nuevamente enfrentan presiones
a la baja, después de que el Ministro de Petróleo de Irán, Bijan
Namdar Zanganeh
, djo que están buscando obtener entre el 12 por
ciento y 13 por ciento del mercado de la OPEP, lo que implica una
producción cercana a 4.4 millones de barriles al día, por arriba de los
3.6 millones de barriles que produce actualmente. Es decir, un incremento en la oferta, en lugar de una reducción, lo que genera la expectativa de que la brecha entre oferta y demanda continuará en el largo plazo, Finalmente, los indicadores económicos de México se han deteriorado (incremento en el déficit fiscal, bajo crecimiento, revisión a
la baja de perspectiva de la calificación crediticia, entre otros). Ante
este escenario hay que recordar que en el segundo trimestre del año ya
se observaron salidas netas de capitales por 4 mil millones de dólares
y podrían seguir en el año, presionando aún más al alza al tipo de
cambio.

Además, las posiciones netas especulativas en contra del peso en el
mercado de futuros de Chicago también alcanzaron un nuevo máximo
histórico, reflejando que cada vez más inversionistas apuestan a que el
tipo de cambio en México subirá en el corto plazo.

* La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.