Mis Finanzas

¿Son los diamantes
los mejores amigos
de los inversionistas?

Más allá del lujo, adquirir diamantes permite obtener ganancias en el largo plazo. El valor no es el mismo para todas las piedras preciosas, analice calidad y características como forma, corte, color y quilataje. Considere que para esta inversión conviene esperar cuando menos 10 años.
Darinka Rodríguez
02 diciembre 2014 23:23 Última actualización 03 diciembre 2014 5:5
Diamantes

El color y corte son algunos de los elementos a considerar cuando inviertas en diamantes. (Sabina Iglesias)

CIUDAD DE MÉXICO.- Marilyn Monroe decía que los diamantes son los mejores amigos de una mujer, pero esta definición no sólo se reduce al género femenino, abarca a todo inversionista. Sinónimo de lujo, belleza y sofisticación, este recurso natural no renovable tiende a ser un activo de refugio en épocas de crisis.

Sin embargo, de acuerdo con especialistas para que el inversionista vea aumentos en su valor, debe conservarlo por un periodo largo.

Según el Rapaport Report 2013, el valor de esta piedra preciosa tiende a subir entre 4 y 16 por ciento anual, sobre todo aquéllos que poseen mayor calidad y pureza, según la escasez y dificultad en la extracción, elementos de presión que no sólo dan forma a la piedra, sino que elevan su valor.

José Dávalos Mejía, director de JD Joyeros, firma mexicana dedicada al negocio de joyería y diamantes desde 1940, indicó que a diferencia de otros instrumentos de inversión, esta piedra cautiva y conserva valor en una pieza pequeña y fácil de transportar.




“Se invierte en diamantes con la idea de tener un commodity que día con día sube su cotización, debido a que no se han encontrado nuevas minas y forman parte de un portafolio de inversión; y sobre todo porque el valor y belleza de los diamantes son universales”, dijo en entrevista.

LO QUE HAY QUE SABER

No cualquier piedra posee el exquisito valor de un diamante.
De acuerdo con los especialistas, la inversión más segura en un diamante es en uno de forma redonda (más allá de los cuadrados o en forma de gota o corazón que se definen con un precio distinto), con un grado de pureza media y cuyo color esté entre D (el más claro) y K (intermedio) de una escala que concluye en Z (el más coloreado), y con el mayor quilataje posible.

La confianza que pueda tener en su joyero constituye la quinta C de la escala de los diamantes.

En torno a la forma, se recomiendan los diamantes cortados en forma redonda al ser más valiosos y tener mayor mercado de venta, que aquellos cortados en forma ovalada, los llamados ‘ashcher’, o en forma de gota o corazón.

“Si uno opta por un buen color, un tamaño medio y una forma redonda siempre va a haber demanda, en tanto si la persona opta por cosas demasiado únicas, su mercado es mucho menor y obtener un buen retorno puede ser mucho más complicado”, explicó Dávalos Mejía.

“El precio empieza a ser subjetivo cuando sale de los estándares de color, por lo que yo recomiendo que no estén más abajo de la D y que tengan un buen corte, simétrico y que haga brillar y destacar la belleza del diamante”, recomendó.

Para ver un rendimiento interesante se debe esperar por lo menos diez años, sin embargo, una pieza de joyería fina de diamantes constituye un valor patrimonial que puede ser heredado y con un importante valor sentimental.

José Dávalos Huerta heredó el negocio de su padre, como muchas personas reciben una pieza de joyería que puede tener mucho valor.
“Una persona vino a consultarme por una piedra que había heredado de su abuela y aunque pensó que no tenía mucho valor, él no sabía que tenía una pieza que valía 20 mil dólares; todo depende de la confianza que se tenga en el joyero y de saber evaluar bien la pieza, como cuando se confía en un doctor o abogado”, dijo.

Datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) estiman que para 2050 las minas existentes estarán agotadas. Hoy empiezan a escasear, sobre todo los de más de dos quilates o los que poseen características únicas, como un color que no sea amarillo o café.