Mis Finanzas

Rebaja sobre rebaja, pero sigues pagando el doble

La temporada de descuentos suele ser engañosa, ya que después de todas las reducciones podrías pagar hasta diez veces el valor de producción original.
Darinka Ródriguez
20 febrero 2014 22:27 Última actualización 21 febrero 2014 5:0
[Frente al entorno de debilidad del consumo, las empresas anticipan sus ofertas para atraer a los compradores. / Bloomberg] 

[Frente al entorno de debilidad del consumo, las empresas anticipan sus ofertas para atraer a los compradores. / Bloomberg]

El precio irresistible cuando se adquiere ropa durante la temporada de “rebaja sobre rebaja”, puede no ser una verdadera “ganga” después de todo, pues con todo y descuentos, se llega a pagar hasta diez veces el valor de la producción.

Así una prenda por la que usted pagaría doscientos pesos, en realidad costó veinte.

Una marca vale el valor percibido que el consumidor le da”, indicó Manuel Valencia, director de los programas de Negocios Internacionales y Bachelor in International Bussiness (BIB) del ITESM Campus Santa Fe.

El valor de producción de una prenda de algodón tiene un costo real de alrededor de 1.50 dólares y tras el proceso de estampado, bordado y tejido puede llegar a costar hasta siete dólares, teniendo un precio sugerido a la venta de alrededor de 52.5 dólares, esto es, 709 pesos mexicanos.

La producción de una prenda sencilla, como una playera o camisa tiene un costo de producción de entre tres y cinco pesos, de acuerdo con David Lozano, investigador del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM.

“Entre más estandarizado es el proceso de producción más dinero se le puede ganar al final”, indicó en entrevista.

Cuando la manufactura se realiza a escala, se eliminan más costos y se brinda a los productores la posibilidad de establecer precios de temporada con un margen de ganancia de hasta 300 por ciento, agregó el investigador. Por lo que al ofrecer una jugosa oferta al final de temporada, el consumidor sigue haciendo un pago alto de acuerdo al valor real de la prenda, y cuanto más reconocida sea la marca.

Sin embargo, para las grandes empresas trasnacionales dedicadas a la venta de prendas de moda, el negocio nunca se acaba ni en temporada de ofertas.

De acuerdo con Valencia, el que la producción textil se haga a escala global y en lugares como Sri Lanka, Laos, China y Camboya, hace que los volúmenes de producción abaraten los costos. “Ese es el negocio de Amancio Ortega, el dueño de Inditex”, señaló.

Muchas de las prendas que llegan a las tiendas departamentales de América Latina provienen de un proveedor asiático conocido como Li&Fung, que surte de prendas a marcas minoristas como H&M que recientemente llegó a nuestro país, o bien a las tiendas Target en Estados Unidos.

La región de América Latina es la que más promete, ya que las ganancias por producir en estos países registraron un aumento de 37 por ciento en 2011, con relación al mismo período del año anterior, según datos de la empresa.

Lozano indicó que por el costo de elaboración de una prenda los productores textileros mexicanos compiten con precios de 80 a 300 por ciento inferiores.