Mis Finanzas

Peter Senge exhorta a usar energías alternativas

12 febrero 2014 4:29 Última actualización 07 mayo 2013 16:26

 [Bloomberg] El estratega del siglo pide a empresas usar energías sustentables. 


Juan Antonio Lara
 
MONTERREY, NL, 7 de mayo.- La era industrial ya se acabó, porque su modo de operar es inconsistente con el funcionamiento de la naturaleza y los seres humanos, dijo Peter Senge, "Estratega del siglo" y autor del libro “La Quinta Disciplina”.
 
Al participar en el Foro Mundial de Negocios, organizado por la Egade Business School del Tecnológico de Monterrey, el también considerado uno de los principales gurús de la alta dirección en el mundo por The Financial Times exhortó a los empresarios y directivos reunidos en este evento a innovar e impulsar el uso de energías alternativas para cuidar el medio ambiente.
 
Señaló que las ideas que están transformando a los negocios tienen que ver con la naturaleza y su cuidado.
 
“Pensamos que el mundo y las personas son máquinas, pero esto debe cambiar porque tenemos un planeta finito, con cierta cantidad de agua y de bosques, y conforme el motor de la industria sigue creciendo, se va agotando el planeta”, mencionó.
 
Senge mencionó, por ejemplo, que India y China solamente van a satisfacer su demanda de agua en un 50% en el 2030 y esto tiene muy preocupados a sus gobernantes.
 
Hay 1,400 millones de personas que no tienen acceso al agua potable. Y para el 2030 habrá 4,000 millones de personas que no tendrán agua, aseveró.
 
“Necesitamos gente que pueda pensar, resolver problemas complejos, pero el sistema educativo no ha cambiado para capacitar a la gente”, indicó, al señalar que el sistema educativo de la era industrial asemeja a una línea de ensamble.
 
El estratega criticó también la acumulación de riqueza que hay a nivel mundial en pocas manos y dijo que esto es incompatible con la naturaleza.
 
“El 10% de las personas concentran el 90% de las riquezas y esto es incompatible con la naturaleza”, indicó.
 
Abundó que la era industrial se está terminando o ya se agotó porque no se pueden sostener los desbalances ambientales, económicos y sociales.
 
“El sistema global alimentario es un desastre. Los alimentos en Estados Unidos viajan 2,000 millas para trasladarlos de donde se producen a donde se consumen y cerca de 50 millones de personas en el mundo van migrando a los entornos urbanos porque ya no tienen economías viables en el campo”, dijo, al señalar que se ha perdido la mitad del suelo donde se pueden cultivar alimentos a nivel mundial.
 
El gurú estadounidense dijo que la función de las empresas de la nueva era debe ser crear riqueza sin que afecte el medio ambiente, para lo cual es necesario innovar.
 
“Si quieren seguir creciendo en sus negocios, tienen que ser percibidos como empresas sustentables, tienen que pensar de manera diferente, tienen que innovar a profundidad”, afirmó.
 
Mencionó los casos de Nike y Unilever, empresas que han innovado en sus productos para cuidar el medio ambiente.
 
Nike ha reducido el uso de toxinas en la fabricación de calzado deportivo y la bolsa de aire que tienen los tenis ahora es biodegradable, cuando anteriormente contaminaba, lo cual se logró gracias a la innovación.
 
“La empresa está trabajando bajo una iniciativa de Greenpeace para eliminar los efectos tóxicos de sus materias primas en la elaboración de calzado y ropa deportiva. Además, es uno de los más fervientes defensores de los derechos laborales”, sostuvo.
 
El estratega mencionó también lo que está haciendo el gigante Coca-Cola, que se ha fijado la meta de reducir el consumo de agua de 3.3 litros a 2.5 litros para producir un litro de su refresco.
 
“Tenemos que abandonar la mentalidad de producir buscando solamente la generación de riqueza sin importar lo que pase en la sociedad. Esto no es filantropía, es algo básico para la supervivencia del planeta”.
 
Posteriormente, en conferencia de prensa, dijo que los cambios para reducir los gases de efecto invernadero deben ser más dramáticos porque muchos países están sufriendo debido a este fenómeno.
 
Las sequías y las tormentas que viven actualmente muchos países deben a este cambio climático y producen grandes pérdidas económicas.