Mis Finanzas

¿No has ahorrado para tu jubilación?, no todo está perdido

Esta información te puede ser de gran ayuda si ya tienes o estás por cumplir los 65 años y aún sigues activo. Si tus proyectos y objetivos en puerta continúan -sean personales o profesionales- no puedes olvidarte de cuidar tus finanzas personales.
Redacción
28 noviembre 2017 15:49 Última actualización 28 noviembre 2017 15:56
Planeación de vida después de la jubilación. (Especial)

Planeación de vida después de la jubilación. (Especial)

Si ya tienes o estar por cumplir los 65 años y aún sigues activo con proyectos y objetivos en puerta, ya sean personales o profesionales, no puedes olvidarte de cuidar tus finanzas personales. Pero necesitas asesoría y una planeación detallada para esta nueva etapa de tu vida, en la que quizá tengas más tiempo libre, pero al mismo tiempo tendrás nuevos retos económicos. 

En México, nueve de cada 10 personas están preocupadas por el monto que recibirán de pensión para solventar su retiro, pero sólo cuatro de ellos ahorra para tener una mejor pensión, según información de la Fundación Mapfre. Sin embargo, no todo está perdido, pero tendrás que esforzarte un poco más y reducir tus gastos.

Según la Financiera Principal, lo primero que debes hacer, es acercarte con un asesor financiero que te ayude a planear los próximos años de tu vida con base en tu nueva realidad, con el firme propósito de que las disfrutes con responsabilidad financiera. Será muy importante ser realista y ajustar tu estilo de vida a este panorama.

En ambos casos, ya sea que te hayas preparado o no, vale la pena tener un coach financiero que te ayude a vivir lo mejor de tu retiro. Tu asesor financiero es la persona indicada para ayudarte a elaborar un plan de acción y vigilar que sea adecuado para ti. Asimismo, debes definir tus ingresos y gastos mensuales.

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Planeación de vida después de la jubilación. (Especial)

1. CHECA CUÁL ES EL MONTO DEL AHORRO EN TU AFORE

Con ayuda de tu asesor definan cuánto dinero puedes usar cada mes, considerando tus gastos fijos, gastos adicionales y los proyectos que tengas en mente. Si planeas un viaje, ese mes gastarás un poco más, por lo que los siguientes meses convendría ser más austero. Como decíamos, lo principal es mantener tu estilo de vida y para ello tienes que ser muy inteligente.

2. CONSUME INTELIGENTEMENTE

Consentirte a ti y a tu familia es importante y para eso trabajaste toda tu vida. Sin embargo, procura mantenerte dentro de tu presupuesto y evitar los 'gastos fuga' o 'emocionales'. Mídete en tus compras y proyectos para que puedas cumplir con tu meta propuesta. Se vale consentir a tus nietos, pero algo que les servirá toda la vida, será tu ejemplo de ahorrar para el retiro y cuidar tus finanzas. 

Ahora que te pensionas, puedes seguir ahorrando o invirtiendo y la recomendación es hacerlo para que tu dinero trabaje para ti y no pierda valor con el tiempo. Acércate con tu Afore o con alguna otra institución financiera y pregunta por planes y productos que se adapten a tus necesidades y objetivos.

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Planeación de vida después de la jubilación. (Especial)

3. DILE ADIÓS A LAS TARJETAS DE CRÉDITO

Si no lo deseas, tu mejor opción sería quedarte con la que mejores condiciones o beneficios te conceda y concentrar ahí todos tus cargos recurrentes. Será más sencillo enfocarte en que esa tarjeta siempre esté al día para que no te cobren comisiones y además evitarás la tentación de gastar de más. Déjala en casa y sólo cárgala cuando salgas de viaje o la necesites para algún gasto considerable o extraordinario.

También es recomendable que formes un fondo para emergencias médicas que te ayudará a hacer frente a gastos inesperados como un estudio de laboratorio o algún accidente en casa. De esta forma podrás disponer de ese dinero inmediatamente y no preocuparte por cómo pagar ese gasto, pero este fondo debe ser visto como un complemento a tu Seguro de Gastos Médicos Mayores, que es indispensable conserves.

4. ¿INGRESO EXTRA?

El que tengas 65 años de edad y te hayas jubilado, no significa que no puedas seguir trabajando si así lo deseas o si requieres ingresos adicionales. Tienes una gran experiencia que te respalda y mucho que compartir, por lo que si eres bueno en algo puedes dar clases particulares o ayudarle a alguien a través de asesorías; en cambio, si lo tuyo es el arte, puedes ofrecer visitas guiadas a tus museos favoritos. Aprovecha tu experiencia y sácale provecho.