Mis Finanzas

Focos rojos: Cuando el crédito deja de ser aliado

El financiamiento bancario puede ser nuestro amigo o némesis.
Si decides aceptar este tipo de apoyo, procura realizar pagos puntuales por los montos totales. Los especialistas recomiendan que el crédito no rebase el 30 por ciento de los ingresos.
Darinka Rodríguez
14 mayo 2014 21:48 Última actualización 15 mayo 2014 5:0
crédito

Para tener un crédito sano, realiza pagos puntuales. (Alejandro Gómez)

CIUDAD DE MÉXICO.- El crédito puede ser un instrumento financiero benéfico, que posibilite la adquisición de bienes patrimoniales, o un arma, si no se utiliza con precaución.

Cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), indican que el número de préstamos personales otorgados por la banca comercial, aumentó 51 por ciento, al pasar de 7.9 millones a 12 millones, entre diciembre de 2012 y diciembre de 2013.

En tanto, durante el mismo período, el número de créditos vencidos pasó de 610 mil a 1 millón 301 mil; mientras que los créditos con atraso, es decir aquellos cuya mensualidad no fue pagada en la fecha establecida, se ubicaron en 1 millón 62 mil créditos a 2013.

Por su parte, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), dio a conocer que en el segmento de tarjetas de crédito, la tasa ajustada de deterioro se ubicó en 15.61 por ciento en marzo, 1.53 puntos porcentuales más respecto a febrero de 2013, y en créditos personales se ubicó en 16.19 por ciento al avanzar 1.63 puntos en un mes.

Ernesto recibió una tarjeta de crédito y la usó como si le hubieran obsequiado un caramelo, pero después tuvo dificultades para liquidarla. “Me la ofreció el cajero cuando fui a hacer un depósito y se me hizo fácil tomarla”, platicó en consulta.

Abraham Vergara, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana (UIA), expuso que muchas instituciones financieras otorgan créditos sin hacer un adecuado análisis de las circunstancias económicas del tarjetahabiente.

“El deudor se está sobre endeudando, comprometiendo más de 30 por ciento de sus ingresos, nivel al que se supone que ya no debería aceptar ningún otro crédito”, dijo en entrevista.

Por otro lado, Ramón Alejandro Caballero, académico especialista en finanzas de la Universidad Panamericana (UP), señaló que hay una fuerte competencia entre instituciones por la colocación de créditos que deviene en altos índices de morosidad. “Muchas veces ofrecen estas líneas de crédito para llegar a las metas de venta o por un bono, revisando apenas los requisitos del crédito”.

De acuerdo con los especialistas, una línea de crédito no es para cualquier persona.

Cifras del Banco de México (Banxico) indican que en el país hay 16 millones 119 mil tarjetas vigentes, de las cuales 9 millones 201 mil pertenecen a clientes “no totaleros”; es decir, 58 por ciento de los tarjetahabientes no liquida su deuda cada mes para no generar intereses al banco.

SEÑALES DE ALERTA

“El primer foco rojo es cuando se tienen más de dos tarjetas de crédito y en todas se paga el monto mínimo”, explicó Vergara.

“Cuando se comienza a pagar sólo los mínimos, se trata de una señal de alerta, porque se debe más de los ingresos que se tienen, por lo que se debe hacer un esfuerzo para salir de la deuda y evitar a toda costa volver a pedir crédito”, abundó.

Quienes cuenten con ingresos irregulares u observen que su trabajo pueda estar en peligro, deberían evitar hacer uso del crédito o dar “tarjetazos” para salir del paso. “Al principio se tiene la idea de que se puede ir pagando, pero conforme va pasando el tiempo el tarjetahabiente o usuario se da cuenta que no le alcanza, por lo que deja de cubrir el pago de su deuda”, indicó Caballero.

No obstante, quienes ya tengan una deuda pueden buscar mejores condiciones de pago, mediante una transferencia de saldo, estipulada en la reforma financiera. También se recomienda analizar y buscar tasas de interés más bajas y comisiones más baratas.

TIPS

1. Los ingresos determinan la capacidad. Si tu salario es bajo, lo mejor es no crear problemas con una institución financiera al adquirir una línea que supere tu capacidad de pago.

2. No pagues deuda con deuda. Una costumbre de algunos deudores es hacerse de una tarjeta para pagar otra, convirtiéndose en una situación de nunca acabar y en una bola de nieve que aplastará sus finanzas.

3. No solicites un crédito para comprar algo que no necesites. Es probable que se encuentre con ofertas a meses sin intereses, pero antes de hacer uso del crédito, evalúe si lo requiere y si puede adquirirlo.

4. Siempre elabora un presupuesto. Un consejo básico, no tener montos destinados a cada rubro del gasto, incluyendo los créditos, puede dejarte con una deuda difícil de subsanar.