Mis Finanzas

Entretenimiento familiar
sin vaciar las arcas

Salir al cine puede ser oneroso, pues al costo de las entradas
hay que sumar los pagos por golosinas y alimentos, transporte
y estacionamiento. No obstante, con algunas acciones sencillas,
es posible tener una grata experiencia que se extienda al rubro financiero.
Darinka Rodríguez
18 junio 2014 22:40 Última actualización 19 junio 2014 5:0
cine

Se puede ir al cine sin vaciar tus bolsillos. (Alejandro Gómez)

CIUDAD DE MÉXICO.- Ir al cine no es barato. Aún cuando el precio de la entrada en México es de los más baratos de América Latina, con un costo promedio de 3.49 dólares, contra 5.9 dólares que se pagan en Chile u 8 dólares en Venezuela, según cifras a 2013 de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (Canacine), se deben sumar los gastos periféricos.

Raymundo Tenorio Aguilar, director de las carreras de economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey campus Santa Fe, indicó que en las dulcerías de las salas de cine, el gasto se dispara. El precio de las palomitas sube hasta 500 por ciento y el de los refrescos hasta 120 por ciento, respecto a lo que costarían en una tienda.

“Aún cuando el costo de las entradas es más barato que en otras
partes del continente, lo que gastamos en los complementarios como snacks y dulces rebasa el precio de las localidades de una pareja”, dijo en entrevista.


Para los fanáticos del cine, una salida cuesta 132 pesos por dos boletos y al sumar el precio de un combo de palomitas, dos refrescos y una golosina, el costo se eleva a casi 300 pesos. Es decir que una visita cada sábado del mes implicaría una erogación de mil 200 pesos en entretenimiento.

A eso, habrá que sumarle el pago en estacionamiento o transporte público que es utilizado. Dos horas y media de estacionamiento en la Ciudad de México pueden costar entre 25 y 60 pesos.

Rebeca Pérez Calderón, académica del departamento de administración de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Azcapotzalco, dijo que por cultura el mexicano, “gusta de comer a todo momento y en todo lugar”, sobre todo comida chatarra. “El consumo debe ser racionalizado, si la persona realmente desea ver la película podría consumir lo mínimo o no hacerlo”, apuntó.

Pérez Calderón, sugirió que antes de consumir una golosina se tome también en cuenta las calorías consumidas por función.

POLÍTICAS

No obstante, una política de las cadenas de cine es no permitir la entrada con alimentos que no sean vendidos dentro del establecimiento.
En torno a ello, una fuente encargada de las relaciones públicas de una de las principales cadenas de cines del país, comentó que de acuerdo con las políticas internas de todos los grupos, no se permite introducir golosinas ajenas.

“Nos podemos reservar el derecho a permitirle el acceso; normalmente se solicita que no entren, la mayoría termina su producto y luego acceden a las instalaciones”, explicó en entrevista.

Aunque, agregó que normalmente no se presenta este problema.
Debido a estas políticas, los expertos recomiendan acudir a su función favorita con el estómago lleno, por lo que expusieron que las mejores horas son después del desayuno o el almuerzo.

Tenorio Aguilar recomendó apelar a los programas de lealtad o tarjetas que ofrecen las cadenas de cine con descuentos, lugares preferentes o premieres anticipadas.

TIPS

1. Evita las “horas pico”. Los fines de semana, después de las 5 de la tarde suelen ser los horarios más concurridos y las salas ubicadas en centros comerciales son más caras. Busca alternativas.

2. Aprovecha las tarjetas de lealtad. Desde golosinas y entradas, hasta acceso a preventas, se recomiendan estos plásticos para los cinéfilos.

3. Prefiere las salas 2D. Las salas 3D, 4DX, Imax o VIP elevan el precio hasta 300 por ciento.

4. Disfruta los descuentos. Las credenciales de estudiante o adulto mayor dan un precio preferencial.

5. Come antes de la función. La mejor hora para ver una película es después de comer. Aprovecha para ir en esos horarios y programe las visitas.