Mis Finanzas

Cómo ‘dejar el nido’
sin vaciar las arcas

Un amplio número de jóvenes permanece en la casa de sus padres, ya sea porque se enfrentan a una situación económica adversa, o por elección personal. Sin embargo, el sueño
de independencia de la juventud puede materializarse
con organización y una adecuada administración.
Darinka Rodríguez
24 marzo 2014 22:11 Última actualización 25 marzo 2014 5:0
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Es posible alcanzar la emancipación con una buena administración.

CIUDAD DE MÉXICO.- Para los jóvenes resulta cada vez más difícil “abandonar el nido”.

De acuerdo con el INEGI, entre 2000 y 2010, la cifra de solteros de entre 30 y 44 años, económicamente activos viviendo en la casa de sus padres, aumentó 68.8 por ciento.

En tanto, la última Encuesta Nacional de Juventud indica que sólo 5.6 por ciento de los menores de 29 años ha logrado la independencia, y por tanto viven solos.

Por otra parte, una encuesta realizada por PNC Financial señala que en tan sólo unos años se complicó aun más el panorama para la generación Millennial, pues 58 por ciento de los jóvenes de 20 a 29 años con estudios universitarios, considera que aún está lejos en términos de éxito financiero, lo cual significó un aumento de 26 por ciento respecto a 2011.

“No es una falta de ambición lo que vemos, es más la falta de oportunidades que ha obstaculizado el progreso de muchos adultos jóvenes en contra de su vida profesional y objetivos financieros”, expone el reporte.

Claudia tiene 28 años y comenzó a cohabitar con “room-mates” porque vivió un año sola y las cuentas de servicios la azoraban. “Preferí compartir gastos porque la carga es mucha para una sola persona aunque sea un departamento pequeño”, dijo en consulta.

Andrés por su parte, lleva sólo medio año viviendo fuera de la casa materna, pero cree que es un pequeño esfuerzo que debe hacer si quiere ser más responsable. “No toda la vida voy a ganar lo mismo, yo creo que me va a ir mejor y la situación mejorará”, apuntó.

A sus 24 años, considera que lo más difícil de conseguir la independencia es pagar la renta y los servicios, al igual que 78 por ciento de los consultados por PNC Financial, que mencionan este rubro como el de mayor peso.

La segunda preocupación, con 59 por ciento de las respuestas, es tener un buen empleo que ayude a solventar esas obligaciones.

Pero, sí es posible alcanzar la emancipación con una buena administración. “Cualquier independencia comienza con la financiera, ya que al final no podemos decir que ‘nos mandamos solos’ si tenemos que pedirle dinero a alguien”, dijo Sofía Macías, asesora en finanzas personales en entrevista.

La elección de dejar el hogar de la niñez raramente es libre.
De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) el 32.8 por ciento de los encuestados lo hace para formar una familia, mientras que 23.6 por ciento lo hace para alcanzar su independencia.

Por su parte, el estudio “Conocimientos financieros básicos de la juventud en Latinoamérica y el Caribe” elaborado por MasterCard, muestra que 80 por ciento de los jóvenes menores de 30 años desean tener estabilidad financiera.

“A medida que los millennials comienzan a recibir sus primeros ingresos, hacen importantes inversiones financieras, adquieren deudas o adoptan su primera herramienta financiera, por eso se hace más indispensable su educación financiera”, apuntó Janet Rivera-Hernandez, vicepresidente de comunicación corporativa de MasterCard para América Latina y el Caribe.

Alistar la cartera para la independencia no es fácil, pero se puede lograr con algunas medidas:

1. Identifica tus ingresos. Aún cuando suene muy simple, muchos jóvenes desconocen cuáles son sus ingresos reales, o después de impuestos y deducciones, y qué medidas de administración efectuar cuando los ingresos son fijos o cuando son fluctuantes.

2. Crea un fondo de emergencias. Al vivir en casa de nuestros padres a veces no nos damos cuenta del gasto que implica que las tuberías se dañen o que algunos electrodomésticos se deterioren y descompongan. Una cuenta de ahorros es importante al dar el primer paso a la independencia.

3. Que la renta no coma tus ingresos. Todos quisiéramos vivir en un lugar muy grande, bello y céntrico, pero esto puede agravar nuestra condición financiera y restarnos ingresos para otros gastos importantes. Más vale ser realistas con este pago.

4. Calcula los nuevos gastos. Un nuevo hogar implica gastos adicionales como la mudanza y el depósito de la renta, pero también de transporte y comidas fuera de casa que pueden “drenar” la cartera. Analiza cómo impactan tu gasto.

5. Evita sobreendeudarte. Es recomendable hacer un calendario de compras de mandado o muebles del nuevo hogar para evitar la descapitalización.