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Señales de BCE dan margen a Yellen para aumentar tasas en verano

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, abrió una puerta y Janet Yellen debe decidir si quiere cruzarla.
Bloomberg
25 abril 2016 20:37 Última actualización 26 abril 2016 5:0
Negociaciones de Grecia con la Unión Euopea

Negociaciones de Grecia con la Unión Euopea. (Bloomberg)

El presidente del Banco Central Europeo (BCE) señaló la semana pasada que la política de su lado del Atlántico se mantendrá en suspenso en tanto los funcionarios esperan hasta ver cómo evolucionan sus medidas de estímulo. Esa pausa puede brindar a la presidenta de la Reserva Federal una oportunidad para subir las tasas de interés en los próximos meses, reduciendo el riesgo de una marcada recuperación del dólar si las políticas de los dos bancos centrales divergieran notoriamente.

“La realidad para el BCE es que la Eurozona no está tan mal como a Draghi le gustaría dar a entender –impulsa la moneda y da a la Fed un margen de movimiento mucho mayor”, dijo Rob Carnell, economista internacional principal en ING Bank de Londres. “En algún momento del tercer trimestre me parece una apuesta razonable pero no lo descartaría en el segundo trimestre”.

Los inversionistas ven una probabilidad cero de que el Comité Federal de Mercado Abierto proceda a un aumento en su reunión de los días 26-27 de abril y sólo una posibilidad de 20 por ciento de un movimiento en su reunión de junio, ocho días antes de que el Reino Unido lleve a cabo un referéndum para decidir si continuará perteneciendo a la Unión Europea. Una votación de los ciudadanos del Reino Unido a favor de una salida podría generar turbulencia en los mercados financieros y constituye una causa de incertidumbre que podría dar que pensar a la Fed. La posibilidad de un movimiento en julio es de 34 por ciento, según los precios de los contratos de futuros de fondos federales.

Los funcionarios estadounidenses a cargo de la política esperan subir las tasas dos veces este año, según las proyecciones que actualizaron en marzo. Una recuperación gradual de la eurozona que sostenga una apreciación de la moneda única reforzará su argumento, a pesar de que la economía estadounidense todavía enfrenta obstáculos.

Al comenzar el año, el dólar alcanzó el nivel más alto desde 2002 en términos de tipo de cambio efectivo, pero ha retrocedido desde ese máximo y la moneda estadounidense también ha perdido terreno frente al euro. Un dólar más fuerte ha contribuido a mantener una inflación demasiado baja a través de precios de las importaciones más baratos a la vez que hundió el crecimiento afectando las exportaciones.