Mercados

Rincón del experto:
Cómo SÍ debe ser su tesorería (última parte)

Esta es la segunda y última entrega de la serie. Los puntos destacados de esta secuencia son asegurar la máxima eficiencia y la seguridad en un tesorería.
Carlos González Fillad, Director Ejecutivo de Banca Global Transaccional para HSBC en México y América Latina
02 mayo 2017 21:31 Última actualización 03 mayo 2017 5:0
HSBC

(Bloomberg)

Adoptar buenas prácticas para el manejo de la tesorería dentro de las empresas contribuye a asegurar una máxima eficiencia y seguridad en sus procesos de manejo de recursos. Lograrlo no es complejo pero requiere idealmente un equipo bajo un programa bien definido. En esta entrega final de “Cómo SÍ debe ser su tesorería”, compartiremos algunas de las siguientes cinco mejores prácticas dentro del manejo de la tesorería que permiten optimizar la operación de las empresas.

1.- Valúa y mide el servicio recibido, velocidad de respuesta y efectividad del banco que provee servicios a la empresa, lo cual se traduce en ahorros a la larga. Toma decisiones balanceadas con base en el servicio y no por el precio.

2.- Es modular y escalable. Al utilizarse procesos bien documentados y lenguajes de transmisión de datos universales, la tesorería es fácilmente escalable y replicable, lo que permite realizar cambios más rápidos cuando es necesario.

3.- Fomentan el cambio y la mejora continua. Al promover e incentivar ideas nuevas, las empresas están abiertas a propuestas de productos y servicios nuevos. Pueden reevaluar las condiciones de mercado y asegurar que están recibiendo el mejor servicio.

4.- Calendarización y disciplina. Al determinarse una o dos fechas de pagos al mes, se evitan al máximo las urgencias, lo que permite planear y preparar correctamente información.

5.- Evaluación de la solidez financiera y prevención de riesgos de lavado de dinero de los proveedores. Una metodología permite asegurarse de que su banco o prestador de servicios financieros tenga buen respaldo financiero y calificación crediticia aceptable, así como procesos e infraestructura para evitar el lavado de dinero.

Una vez que se establecen protocolos de operación como los mencionados, se logra enfocar la mayoría del tiempo de la tesorería de una empresa en procesos de valor agregado e inteligencia de la información. La tesorería puede dejar de ser un área operativa para convertirse en un área estratégica. El poder de la información de una tesorería es grande y vale la pena aprovecharlo en beneficio de la empresa.