Mercados

Revuelo de Brexit eclipsa nerviosismo por el voto español

Este domingo los españoles acudirán a las urnas y las acciones de ese país tendrán que marchar al ritmo que impongan los resultados sobre el Brexit en Reino Unidos.
Bloomberg
23 junio 2016 22:29 Última actualización 24 junio 2016 5:0
La bandera de España ondea en la Bolsa de Valores de Madrid. (Bloomberg)

La gente quiere ver los resultados del Brexit antes de concentrar una vez más su atención en las elecciones. (Bloomberg)

Todo el revuelo del Brexit ha hecho algo bueno para los inversores: ha eclipsado el nerviosismo que la política española habría generado en el mercado.

A pesar de que el domingo habrá elecciones generales en el país, las acciones españolas marchan al unísono con el resto de Europa y dependen de las probabilidades que surgen de encuestas y apostadores respecto de una posible secesión británica. El Índice IBEX 35 y el Stoxx Europe 600 cayeron la semana pasada al nivel más bajo desde febrero antes de recuperarse más de 6 por ciento, y la medición española se negocia a cerca del promedio de la correlación de 60 días con la referencia regional en los últimos 12 meses.

La última vez, la incertidumbre respecto de las elecciones españolas de diciembre hizo caer las acciones y las ubicó entre las peores de Europa occidental en 2015. Ahora, a pesar de que pasaron seis meses sin gobierno y sin que haya emergido un claro ganador, la gente piensa en otra cosa. La culpa es del referéndum sobre el Brexit, dice Álvaro Huerta de IG Group.

“La gente quiere ver los resultados del Brexit antes de concentrar una vez más su atención en las elecciones”, dijo Huerta, que administra cuentas de inversores en IG en Madrid. “El IBEX 35 tuvo un desempeño inferior al promedio tras la votación de diciembre, de modo que ha incorporado cierta incertidumbre política a los precios. Si el Reino Unido permanece en la Unión Europea y los partidos llegan a un acuerdo para formar gobierno, las acciones españolas tendrían un desempeño superior al promedio”.

Las acciones españolas cayeron luego de las elecciones del 20 de diciembre porque ningún partido emergió como ganador y los políticos no lograron formar una alianza. La liquidación persistió en 2016 al deteriorarse el sentimiento en un contexto de preocupación relacionada con la exposición de las empresas a los mercados emergentes y la rentabilidad bancaria, y el IBEX 35 aún tiene una declinación de 8.8 por ciento.