Mercados

Peso pierde 0.42%;
dólar cierra en $13.039

El tipo de cambio no tuvo fuerza para consolidarse por debajo de la barrera psicológica de los 13.00 pesos, lo que sólo ha logrado en dos ocasiones desde el 10 de enero.
Esteban Rojas
10 abril 2014 13:18 Última actualización 10 abril 2014 13:54
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[La divisa mexicana cotiza en 13.5155 por dólar, su peor valor desde julio de 2012. / Bloomberg / Archivo] 

[La divisa mexicana cotiza en 13.5155 por dólar, su peor valor desde julio de 2012. / Bloomberg / Archivo]

CIUDAD DE MÉXICO.- Este jueves predominó una postura defensiva en los mercados por renovados temores en cuanto a la marcha de la economía mundial, lo que se reflejó en la venta de activos de mayor riesgo, a lo que no puedo escapar el peso.

De acuerdo con información del Banco de México, el dólar cerró el jueves en 13.039 unidades a la venta, lo que implicó para el peso un retroceso de 5.40 centavos, semejante a 0.42 por ciento.

El tipo de cambio careció de la fuerza para consolidarse por debajo de la barrera de 13.00 pesos a la venta, en el mercado de mayoreo. Desde el pasado 10 de enero, solamente en dos ocasiones ha cerrado por debajo de dicho nivel.

Las cifras del sector exportador de China volvieron a decepcionar, aumentado la posibilidad de que se instrumenten nuevos estímulos para impulsar a la economía.

El ánimo de los mercados tampoco se pudo ver mejorado por las señales positivas del sector laboral en los Estados Unidos, al ubicarse las solicitudes por seguro de desempleo en 300 mil, cerca de mínimos de 7 años.

Un largo ciclo de fortalecimiento de la moneda China parece estar llegando a su final, lo que no es una buena noticia para naciones como México.

En el pasado enero, el yuan tocó un mínimo cercano a 6 unidades por dólar, para elevarse en la actualidad por arriba 6.20, convirtiéndolo en la moneda asiática con el peor desempeño.

La caída del yuan se puede explicar por la incapacidad de las autoridades chinas para sustituir la pérdida de dinamismo de su sector exportador con el mercado interno.

El fracaso de esta política puede hacer caer en la tentación de volver a recurrir a una moneda débil para impulsar al motor externo, como ya sucede en el caso de Japón.