Mercados

Peso hila segunda semana de avance;
dólar cierra en $15.331

La moneda nacional retrocedió 0.03% en el día, debido a que los inversionistas buscaron activos de refugio ante la crisis en Grecia, pero en la semana logró un avance de 0.52% ante el dólar en el mercado de mayoreo.
Esteban Rojas
19 junio 2015 13:41 Última actualización 19 junio 2015 15:1
Grecia

(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- El viernes, la demanda de dólares se extendió en el mercado de cambios internacional, ante la búsqueda de instrumentos de cobertura previo a una cumbre de la zona euro el lunes, en la que se tratará el problema de la deuda de Grecia. Esta situación contribuyó a empujar al peso a terreno negativo.

De acuerdo con cifras publicadas por el Banco de México, el dólar cerró en 15.331 unidades a la venta, lo que implicó para el peso un retroceso de 0.03 por ciento.

Durante el periodo comprendido entre el 15 y el 19 de junio de este año, la moneda nacional ganó 0.52 por ciento, con lo que acumuló dos semanas en terreno positivo.

En operaciones de menudeo o de ventanilla, el dólar se vendió en promedió alrededor 15.63 pesos.

Ante la falta de noticias económicas, los mercados centraron su atención en la problemática de la deuda de Grecia con sus acreedores.

Las negociaciones están empantanadas y alcanzan un punto de polarización alto, clásico de este tipo de negociaciones, en donde el tiempo se agota y cada una de las partes trata de sacar el mejor provecho o salir menos dañado.

Los equilibrios son muy delicados. Darle mayores concesiones a Grecia podría implicar un efecto dominó, pues otros países que están pagando un elevado costo político y social por aplicar las reformas que les han permitido renegociar sus deudas podrían solicitar concesiones similares. En este caso están naciones como Italia, España y Portugal, entre las más importantes.

En tanto que en el otro extremo, está el caso de la salida del país helénico de la zona euro. Esta situación prácticamente sería un suicidio económico, que le traería daños quizá más fuertes que los derivados de aplicar alguna de las reformas que le están pidiendo sus acreedores.

Para la zona euro, la salida de Grecia implicaría poner en entredicho la viabilidad de la integración, pero también mandaría una señal de la disciplina que hay que tener para permanecer en el más ambicioso proyecto de unión entre países.

En dado caso de que las partes no logren ceder en algunas de sus propuestas, una solución salomónica sería un acuerdo para ganar tiempo y poder aplicar algunas de la reformas de una manera más gradual.

La Fed podría salir por un momento del radar, para centrar el comportamiento de los tipos de cambio en la forma en que se resuelva el problema de la deuda en Grecia.