Mercados

Peso gana 0.21% apoyado por datos fuertes en EU

El tipo de cambio corta dos sesiones en terreno negativo, aunque no muestra fuerza suficiente todavía para poner a prueba la barrera psicológica de los 13 pesos.
Esteban Rojas
03 septiembre 2014 14:5 Última actualización 03 septiembre 2014 14:41
[La divisa mexicana cotiza en 13.5155 por dólar, su peor valor desde julio de 2012. / Bloomberg / Archivo] 

[La divisa mexicana cotiza en 13.5155 por dólar, su peor valor desde julio de 2012. / Bloomberg / Archivo]

Los participantes del mercado cambiario nacional incrementaron sus posiciones en pesos, como resultado de una mejor perspectiva del sector exportador de México, apoyado por el impulso proveniente del comportamiento de la economía norteamericana.

De acuerdo con información publicada por el Banco de México, el dólar cerró el miércoles en 13.0875 unidades a la venta. En el día, el peso avanzó 2.75 centavos, equivalente a 0.21 por ciento.

La moneda nacional puso un alto a dos sesiones en terreno negativo, en donde había acumulado una pérdida de 0.34 por ciento.

En operaciones de menudeo o de ventanilla, el dólar se vendió en alrededor de 13.30 pesos.

Desde temprano el peso se vio apoyado por datos reportados en Estados Unidos en materia de pedidos de fábricas y del comportamiento del sector automotriz en el principal socio comercial de México.

Los participantes del mercado cambiario nacional también se vieron impulsados a mejorar sus posiciones en pesos, después de la Fed dio a conocer su informe económico, conocido como el Beige Book.

Del contenido del informe se desprende que persistirá una política gradualista en el retiro de los estímulos económicos en los Estados Unidos.

La caída en la actividad económica y de la inflación en la zona euro no parece encontrar un fondo. Un indicador del sector servicios se ubicó en 53.1 en agosto, por debajo de lo esperado. En tanto que las ventas minoristas cayeron 0.4 por ciento en julio, una cifra más baja de lo estimado.

Todo parece indicar que se mantendrá la política de dinero barato en la zona euro, lo que mantendrá presión de baja a la moneda común.