Mercados

Peso baja 0.21% por menores expectativas de crecimiento económico

El dólar subió a 12.9625 pesos, con lo que interrumpió dos sesiones en terreno negativo, ante señales de una lenta recuperación de la actividad económica en México y cifras mixtas publicadas en los Estados Unidos.
Esteban Rojas
24 julio 2014 12:53 Última actualización 24 julio 2014 14:40
Etiquetas
[La divisa mexicana se intercambia en 13.4093 por dólar, su menor cotización en 18 meses./Bloomberg]

[La divisa mexicana se intercambia en 13.4093 por dólar, su menor cotización en 18 meses./Bloomberg]

CIUDAD DE MÉXICO.- Los participantes del mercado cambiario nacional disminuyeron moderadamente sus posiciones en pesos, ante señales de una lenta recuperación de la actividad económica en México y cifras mixtas publicadas en los Estados Unidos.

El dólar con liquidación a 48 horas cerró el jueves en 12.9625 unidades a la venta, de acuerdo a cifras publicadas por el Banco de México. En el día, el peso retrocedió 2.70 centavos, equivalente a 0.21 por ciento.

La moneda nacional cortó una racha ganadora de dos sesiones, en donde había acumulado una apreciación de 0.28 por ciento.

Las cifras económicas reportadas en México fueron grises. El Indicador Global de la Actividad Económica, lo más parecido al desempeño del Producto Interno Bruto mensual, experimentó un decepcionante aumento de 1.41 por ciento a tasa anual en el pasado mayo, al ubicarse por debajo del 2.0 por ciento esperado, de acuerdo con una encuesta de Bloomberg.

La economía mexicana se recupera, pero a peso lento. El resultado del IGAE de mayo hace temer que el comportamiento de la economía mexicana en el segundo trimestre pudiera haber sido inferior al experimentado en los tres primeros meses del año.

A las cifras débiles publicadas en México se agregó la mala noticia de que el Fondo Monetario Internacional volvió a bajar su proyección para el crecimiento económico de México al 2.4 por ciento para el 2014, desde 3 por ciento.

Un contexto de bajo crecimiento económico en el mundo y, particularmente, en México, tiende a limitar el potencial de apreciación del peso.