Mercados

Peso alcanza nuevo mínimo de 30 meses; dólar en $14.1495

El tipo de cambio cerró con presión de alza y quedó en el máximo del día: 14.1495 pesos por dólar y un nivel no visto desde el 5 de junio de 2012. La moneda mexicana perdió 2.5 centavos en la sesión, semejante a 0.18 por ciento.
Esteban Rojas
04 diciembre 2014 13:51 Última actualización 04 diciembre 2014 15:19
peso dolar (Bloomberg)

peso dolar (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La tensión en el mercado cambiario nacional volvió a resurgir, ante la persistente debilidad observada en el mercado petrolero y previo a la publicación de cifras de empleo en los Estados Unidos y del resultado de la reunión de política monetaria del Banco de México.

El dólar spot cerró el jueves en 14.1495 unidades a la venta, con lo que alcanzó un nuevo máximo no visto desde el 5 de junio del 2012, de acuerdo con cifras publicadas por el Banco de México. En el día, el peso perdió 2.50 centavos, equivalente a 0.18 por ciento.

En operaciones de menudeo o de ventanilla, el dólar se vendió en promedio cerca de 14.50 pesos.


La moneda nacional no pudo aprovechar la debilidad del dólar en el mercado internacional. El billete verde retrocedió 0.23 por ciento frente a una cansta de seis divisas, entre las que destaca el euro, el yen y la libra.

Los precios del petróleo continuaron a la baja, lo que impidió de cierta manera que el peso aprovechara el debilitamiento del dólar.

Los ingresos petroleros de México están garantizados para el 2015, pero hay ciertas reservas en cuanto a que los menores precios del crudo puedan afectar la rentabilidad de algunos proyectos, que se tenían contemplados con la reforma energética.

En el plano internacional, el dólar se vio afectado negativamente por el aplazamiento de mayores estímulos económicos por parte del Banco Central Europeo, algo que algunos participantes habían anticipado mediante al aumentar sus posiciones en dólares. Al no haber sucedido, salieron a vender por el momento.

En la última jornada de la semana, la suerte del dólar estará ligada estrechamente a las cifras de empleo en los Estados Unidos, las cuales serán un termómetro del estado de salud de la economía norteamericana y, por lo tanto, de medición para el próximo paso de la Fed.

El otro aspecto a cuidar, será el resultado de política monetaria del Banco de México. Una sorpresiva baja en la tasa de referencia conduciría a un mayor debilitamiento del peso. Una alza, fortaleciera a la moneda nacional, pero dificultaría el proceso de recuperación de la economía mexicana. Esta encrucijada, podría inclinar la balanza para que el instituto central mantuviera sin cambio su tasa de referencia en el actual 3.0 por ciento.