Mercados

Oro se acerca a los 1,100 dólares la onza por volatilidad internacional

Luego de cuatro de un movimiento bajista de las últimas cinco sesiones, la debilidad del dólar, los últimos datos sobre producción industrial y ventas minoristas en EU y la caída de los precios del petróleo impulsaron una ganancia de 2.0% en la onza de oro.
Reuters
15 enero 2016 14:58 Última actualización 15 enero 2016 15:11
barra de oro

(Bloomberg)

NUEVA YORK/LONDRES.- El oro cerró las negociaciones de la semana con un aumento de dos por ciento frente a su nivel del jueves, ya que la debilidad del dólar y el derrumbe de los mercados bursátiles impulsaron la demanda por activos considerados más seguros. El metal dorado bajo en cuatro de las últimas cinco sesiones,

La mayor parte de la volatilidad vino de los precios del petróleo, los cuales retrocedieron a menos de 29 dólares por barril y arrastraron con fuerza a los principales índices bursátiles del mundo, ya que los temores a una desaceleración global en medio de un exceso de oferta de crudo golpearon a los mercados e inquietaron a los inversionistas.

Las operaciones de oro al contado treparon 1.8 por ciento durante la jornada, alcanzando un máximo de la sesión de mil 97.20 dólares la onza. En sus últimas operaciones ganó 1.1 por ciento, a mil 89.40 dólares. Por su parte, las operaciones de futuros del oro cerraron con un aumento de 1.6 por ciento, a mil 90.70 dólares la onza.

El metal precioso encontró apoyo también en una depreciación del dólar, que perdió 0.19 por ciento contra una cesta de monedas y abarataba las compras de oro para los tenedores de otras monedas.

En cuanto a otros metales precisos, la plata subió 0.6 por ciento, a 13.92 dólares la onza. En cambio, el paladio cayó 0.5 por ciento, a 488.38 dólares la onza, y el platino perdió 1.1 por ciento, a 822.54 dólares.

La salud de la economía de los Estados Unidos también influyó en el comportamiento de los metales preciosos. Datos de las ventas minoristas y la producción industrial cayeron en diciembre, lo que revela que el crecimiento económico del país se frenó con fuerza en el cuarto trimestre, atribuido en gran parte a la contracción de la demanda de los productos estadounidenses, un clima más benigno y cambios en los hábitos de compra.